Mostrando entradas con la etiqueta aérea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aérea. Mostrar todas las entradas

28 de junio de 2020

ARTIKUTZA. Fotografías para el libro



Ha pasado tiempo, demasiado tiempo. Nos lo ha perdido un confinamiento. También nos ha perdido un estreno con presentación incluida: el del libro Artikutza que, editado por el Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián está impreso desde hace varios meses pero nunca celebró su nacimiento.
Daniel Burgi, fotógrafo y periodista navarro, ha tenido en sus manos la labor de diseñar y coordinar autores, también fotografiar para este libro que recoge la historia de un embalse particular y vaciado para recuperar su entorno natural.
Es bonito descubrir, lo hacemos siguiendo páginas e imágenes en este trabajo, que una epidemia de tifus llevó a la construcción de un embalse y que el tiempo permite devolver a la naturaleza lo que un día le quitaron. Es bonito saber que la naturaleza todavía existe.
¡Ah! Se me olvidaba. Unas cuantas fotos, aéreas y terrestres, han salido de la mirada de mis ojos y sensibilizadas por mis cámaras.






26 de enero de 2020

Cuando los drones cuentan historias (o ayudan a contarlas)






Han pasado ya muchos años desde que me atreví a fotografiar en formato panorámico. Con película, con pesadas cámaras de formatos especiales, conseguí poner en manos de los editores dudas e inquietudes para resolver sus diseños y maquetas con imágenes más parecidas al panavisión del cine que a los rectángulos fotográficos. Y resolvieron sus angustias sacando provecho a aquella novedad visual de manera sobresaliente: creando dobles páginas impresionantes, fabricando un sello con apellido donde las panorámicas se integraban, como lo hacen todavía, a la perfección. Hasta el punto de ser capaces de componer reportajes de gran interés visual ilustrados íntegramente en formato panorámico.
Ahora es tiempo de drones, parece. Pero no es así, solo: es tiempo de herramientas múltiples y los drones son una más de las muchas disponibles. Están de moda pero no tienen más capacidad para resolver las necesidades visuales que las que pueda aportar la mirada de quien los dirige, quien los pilota y quien enfoca con sentido sus cámaras. 
Pero, como herramienta visual, nos ayudan de forma absolutamente eficaz  en esa capacidad que tienen tanto la fotografía como el audiovisual para contar historias. Ahora los drones son en mi equipaje otra herramienta insustituible, como las panorámicas que permiten obtener con un nuevo punto de vista; sí, las imágenes que aportan a mis reportajes apoyan de modo rotundo los relatos que cuento en ellos. Lo hacen  hasta el punto de poder resolver, como acaba de suceder en Canal de Navarra, casi al completo, una buena historia con esa mirada aérea como único punto de vista.
Los drones no cuentan historias pero ayudan a hacerlo.     







15 de marzo de 2018

Pastores en Sierra Salvada: ESTRENO MUNDIAL



Ya escribimos sobre esto hace un tiempo, Fue un trabajo duro, intenso, emocionante y de esos donde tocar la vida de cerca es la mejor experiencia.
Fotografiando desde tierra y también desde el aire, poniendo aquí también la mirada aérea con el dron para lograr imágenes fijas y también vídeos que forman parte de este documental en una íntegra labor de equipo.

Un estreno especial se llevará a cabo el día 21 de marzo para todo el valle de Ayala y con la atención puesta sobre todo en las gentes y protagonistas de este oficio insustituible pero en decadencia en la Sierra Salvada. El aforo de Amurrio Antzokia está ya completo a tres días de abrirse la oferta de entradas. Habrá que hacer un reestreno, sin duda.
El proyecto nació de la convivencia que el biólogo Enrique Arberas tiene constantemente con los pastores de la sierra y la puesta de la idea sobre el papel del escritor y guionista Jose Luis Urrutia.
Porque queremos que la Sierra Salvada y sus pastores sigan vivos, queremos que este documental extienda ese mensaje por el mundo.


21 de abril de 2017

Dronescaper y tripleeaerodimensionante





Así, en un instante, parece que me acabo de inventar dos palabros. Pero no es tan rápido, tampoco tan inconsciente. Y me explico.

Soy "dronescaper" desde que se ha publicado el portentoso trabajo en forma de libro que con el título de "DRONESCAPES, The New Aerial Photography from Dronestagram" ha editado Tames&Hudson en Reino Unido.  Todo el mundo puede verse en las páginas de este libro mirado desde las cámaras que cuelgan del cielo soportadas por las palas de los drones. Y en él solo media docena de imágenes están referenciadas bajo el sufijo de Spain y de ellas dos, que tengo el honor de firmar, responden a la ubicación geográfica de Euskal Herria. Si, ya soy desde entonces dronescaper pero tampoco es nada nuevo porque desde hace más de un año mi pequeño pero eficaz dron me acompaña en mis viajes y búsquedas fotográficas. Ahora esa cámara que vuela trae a cada reportaje fotográfico nuevas perspectivas, casi todas nuevas e inéditas que enriquecen mi ya bien nutrido álbum de dronescapes o dronegrafías, como yo llamo a esta serie peculiar.

También soy ese otro palabro que es tridimensionante desde que practico, también con mi dron, el ejercicio de la captura de imágenes aéreas para reconstrucciones 3D. Sí, las tecnologías avanzan que es una barbaridad y ahora con el cuatri-rotor, herramientas de software específicas, buena práctica profesional de operador y consiguiente trabajo especializado de gabinete para la reconstrucción final de eso que llamamos "malla densa" estoy mirando en imágenes multiplicadas algunos monumentos y yacimientos históricos que se podrán ver en movimiento y recolocar a voluntad en el espacio virtual. Un trabajo también apasionante por los retos que plantea.

Sigo siendo un apasionado de la fotografía química, del blanco y negro y de los procesos más artesanales, pero eso no impide estar siempre mirando al futuro que ya es presente.

 

Aquí puede verse un enlace a un 3D de la ermita de Santa Lucía del Yermo, en Laudio, Araba




9 de febrero de 2017

Quehaceres





Podría parecer que he estado ausente, acaso que ya no tuviera nada que contar, quizás que mi actividad fotográfico-periodística se hubiera detenido. Pues no: ni lo uno ni lo otro, tampoco lo tercero. Tras la publicación de mis últimos libros: Parajes Inolvidables, Maravillas naturales de Navarra y Llanuras, o recorridos sin desnivel, es cierto que me he tomado un necesario respiro pero nada más. Porque mi dron ha seguido volando la geografía de Euskal Herria en busca de imágenes para otros proyectos fotográficos y videográficos, también mis cámaras terrestres enfocado a piedras de toda clase. Atención: piedras que calzan caminos, piedras que construyen muros, piedras que cuentan historias labradas por manos expertas. Como siempre, explorando luces y momentos, esperando atmósferas que no llegan, planteando retos casi imposibles. Entre ellos una panorámica inédita que podría componer un singular mural historiado de casi tres metros de longitud pero de momento se quedará en una doble página de un coqueto libro. He tocado de cerca el agua embalsada, caminado el primer día del año sobre el suelo blanco tapizado por una brillante cencellada, también compartido mis experiencias fotográficas en presentaciones y en esa exposición de la Naturaleza sublime en Bizkaia que acaba de terminar en Bilbao pero viajará por otros lugares de este territorio. Parar nunca, sí caminar despacio y mirando atento, pensando y repensando nuevas y viejas ideas que darán forma a proyectos que tendrán, pronto, forma física. 








30 de octubre de 2016

Otoño aéreo



Es otoño, uno más y peculiar. Es hermoso porque el bosque vuelve a encender su paleta de colores, es peculiar porque he estado hasta ayer encerrado en un sinfín de tareas: de escritor, de fotógrafo, de piloto y de cámara aéreo y esta la razón de mi ausencia en esta ventana pública.  
Sí, ahora son más multidisplinar que nunca. Porque ya trabajo desde el aire, habilitado como piloto y operador de drones y esa mirada me acompaña constantemente, con permiso del viento, los agentes atmosféricos y de las limitaciones legales a esta práctica profesional.
Por eso cada uno de los trabajos editoriales en los que he estado inmerso en los últimos meses incorporan en el repertorio fotográfico imágenes aéreas tomadas con una cámara que vuela, algo que parece interesa a los diseñadores. También varias producciones de televisión y vídeo han montado no pocos planos guiados a distancia por mis pulgares.

Parece inevitable por tanto que este otoño la mirada de siempre se multiplique. Como muestra van aquí tres botones que tendrán continuidad mientras el libro PARAJES INOLVIDABLES  comienza ya su recorrido.




24 de mayo de 2016




Están en Sangüesa. 33 fotografías aéreas, una pincelada de luces y formas escritas sobre la piel de las tierras vascas.
La Casa de Cultura de esta localidad abrigada en el Palacio Vallesantoro mantendrá abierta esta exposición hasta el 5 de junio. Ver las imágenes en el libro Euskal Herria Goitik Behera está muy bien pero cuando las copias fotográficas enmarcadas adquieren carácter de obra la dimensión es otra.
El copiado se ha realizado en proceso químico sobre papel cromogénico.


El texto que presenta la exposición se incluye en una postal-free con el pájaro que vuela sobre el azul de las aguas del embalse de Yesa, la amenaza constante de la población de Sangüesa.



Euskal Herria de Arriba Abajo/Euskal Herria Goitik Behera propone una mirada aérea inédita sobre la tierra vasca.
Santiago Yaniz ha recorrido en helicópteros todo el país con la mirada de fotógrafo y en busca de imágenes diferentes a las acostumbradas tomas de descripción geográfica, tras composiciones fotográficas imposibles desde tierra, leyendo el territorio y atrapando encuadres en los que se descubren trazos geométricos, dibujos naturales, ondulaciones inadvertidas en el suelo o caprichos naturales que la intervención humana convierte en inimaginables escenarios de land-art.
En vuelo, tras cada recodo de ese territorio aéreo en el que no hay caminos trazados, tras cada soplo de aire libre, aparecen formas insospechadas, caprichos que el relieve organiza y desorganiza para jugar con la luz y las sombras, para provocar guiños espejados en las aguas que corren o permanecen detenidas y ahora quedan atrapadas en el plano bidimensional de la fotografía.

Ese factor de casualidad y hallazgo imprevisible es casi siempre lo mejor del cielo, igual que dejarse llevar mientras la mirada busca y reconoce, una sorpresa tras otra, el mundo oculto a quienes vivimos en tierra. 

24 de noviembre de 2015

En lo que estamos: Goitik Behera/De arriba abajo.





No es un secreto. Pero por laborioso y exigente de concentración no es un acontecimiento que debiera convertirse en anuncio ni cosa noticiable.
Después de más de treinta años enredando entre libros, fabricando contenidos para ser impresos en papel y que están ya depositados hasta la fecha en más de treinta títulos he podido vivir por primera vez la experiencia del creador total: elaborar una idea, llevarla a cabo sobre el terreno, producir su puesta en página y estar a pie de máquina en todo el proceso de fabricación (por cierto, no agradezco nada a los editores haberme hurtado esta posibilidad); y terminar ese mismo proceso en el mostrador de ventas, con la puesta de rostro al nombre y a la firma para que cada cual cierre ese contacto ilusorio que muchas veces presupone con el creador reduciéndolo a una imagen ficticia.
Goitik Behera o De arriba abajo es mi último enredo fotográfico. La terminación, por fin, o acaso solo un recomienzo, de un proyecto que me hierve en la recámara desde que un día comencé a volar sobre Euskal Herria, el país de los vascos, hace casi una quincena de años pero que comenzó a tomar forma de imágenes aéreas desde hace unos diez años. 
Muchas fotografías, muchas imágenes de fácil, o también complicada, lectura querían ver la luz que un día las fabricó a través de una lente de cámara.
Ningún editor quiso el compromiso de apostar y ahora yo estoy reconvertido también a ese oficio. Yaniz fotógrafo es también Yaniz editor.
Es en lo que estamos; en fabricar dos libros, uno gordo y más convencional, otro delgadito y más personal, para dar vida a esa mirada vertical que apasiona al fotógrafo.
No quiero eludirlo porque ha sido importante la compañía comprometida en esta última fase de David Ozkoidi, navarro de Sangüesa, y artífice del diseño y maqueta de los libros pero también de la edición de los vídeos que se unen a este proyecto.
Del resultado final sabrán primero quienes se acerquen en poco más de una semana, entre el 4 y el 8 de diciembre, por Durangoko Azoka. Estará a la vista, Goitik  behera, De arriba abajo.
Para poner un poco de miel véase este booktrailer primario, habrá otro más extenso, un auténtico making off en breve.



19 de noviembre de 2015

Bahía de La Concha. San Sebastián. Gipuzkoa




“Irutxulo”, tres agujeros, es el apelativo familiar de la Bahía de San  Sebastián, una combinación perfecta de armonías. Hay una media luna con isla –Santa Clara- y dos atalayas con encanto -colinas de Igeldo y de Urgull- que definen dos agujeros; el tercero lo hace Urgull con el monte Ulia, abrigando a sus pies la desembocadura del Urumea y la playa de la Zurriola.
Estremece recordar que alguien pensó en el siglo XIX cerrar la bahía para crear en ella un gran puerto mercante con todas sus infraestructuras. Menos mal que decidieron diseñar una ciudad para ser admirada y para disfrutar de sus aires de mar, cuidaron sus hermosuras y potenciaron en ella las artes de vivir y contemplar.
Por eso no es extraño que la bahía más bella de Euskal Herria atraiga cada años a miles de viajeros de todo el mundo.

Este es uno de los textos y una de las imágenes aéreas de proyecto que se gestiona durante estos días en esta tierra. "De arriba abajo", una mirada de fotógrafo extraordinaria al país de los vascos.




4 de marzo de 2015

Casi premiado




Casi me dan el premio de fotografía "Arquitectura y Vino". Casi una foto aérea de los tejados de Ysios ondulando sobre el paisaje de Rioja Alavesa convence al jurado convocado por Bodegas Baigorri para que fuera el premio único de su concurso.
Ha habido más fotos pero solo siete según el jurado podrían haber ganado el premio otorgado a "Los colores del vino", cuyo autor aún no se ha divulgado, y que estarán en espacio distinguido en la exposición que se inaugura en breve. Entre ellas está la que acompaña estas líneas tomada en vuelo bajo desde un helicóptero.
Viene a tiempo la valoración de esta imagen cuando estoy retomando mis trabajos de fotografía aérea que espero poner sobre papel en breve de modo singular.
De momento nos quedamos mirando a la arquitectura del vino desde el aire.
El premio final será entregado el sábado, 7 de marzo, en un acto que la propia Bodega Baigorri celebrará con los fotógrafos participantes y en el que se dará apertura a la exposición que cualquier viajero por la Rioja Alavesa y visitante de la bodega en Samaniego podrá disfrutar.

28 de marzo de 2011

TXILLIDALEKU, arte detenido

Círculos de arte

Txillidaleku es un lugar especial, todavía. Un jardín salpicado de figuras gigantes, de esculturas portentosas, de hierros singulares y de recuerdos. Es memoria de artista y espacio amable para el pensamiento. Es un lugar donde resulta placentero caminar por sus senderos y también tocar el metal frío, igual bajo el sol que bajo la lluvia, un espacio interesante para ser fotografiado desde abajo o desde arriba. Ahora esas sensaciones serán más difíciles de sentir porque Txillidaleku ha cerrado. Era demasiado caro para pagarlo entre todos, demasiado presupuesto para una administración pública que debe pensar precisamente en lo público.
Las imágenes deben quedarnos para el recuerdo, siempre.