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24 de mayo de 2016




Están en Sangüesa. 33 fotografías aéreas, una pincelada de luces y formas escritas sobre la piel de las tierras vascas.
La Casa de Cultura de esta localidad abrigada en el Palacio Vallesantoro mantendrá abierta esta exposición hasta el 5 de junio. Ver las imágenes en el libro Euskal Herria Goitik Behera está muy bien pero cuando las copias fotográficas enmarcadas adquieren carácter de obra la dimensión es otra.
El copiado se ha realizado en proceso químico sobre papel cromogénico.


El texto que presenta la exposición se incluye en una postal-free con el pájaro que vuela sobre el azul de las aguas del embalse de Yesa, la amenaza constante de la población de Sangüesa.



Euskal Herria de Arriba Abajo/Euskal Herria Goitik Behera propone una mirada aérea inédita sobre la tierra vasca.
Santiago Yaniz ha recorrido en helicópteros todo el país con la mirada de fotógrafo y en busca de imágenes diferentes a las acostumbradas tomas de descripción geográfica, tras composiciones fotográficas imposibles desde tierra, leyendo el territorio y atrapando encuadres en los que se descubren trazos geométricos, dibujos naturales, ondulaciones inadvertidas en el suelo o caprichos naturales que la intervención humana convierte en inimaginables escenarios de land-art.
En vuelo, tras cada recodo de ese territorio aéreo en el que no hay caminos trazados, tras cada soplo de aire libre, aparecen formas insospechadas, caprichos que el relieve organiza y desorganiza para jugar con la luz y las sombras, para provocar guiños espejados en las aguas que corren o permanecen detenidas y ahora quedan atrapadas en el plano bidimensional de la fotografía.

Ese factor de casualidad y hallazgo imprevisible es casi siempre lo mejor del cielo, igual que dejarse llevar mientras la mirada busca y reconoce, una sorpresa tras otra, el mundo oculto a quienes vivimos en tierra. 

26 de marzo de 2016

Cosas de bomberos


A EUSKAL HERRIA GOITIK BEHERA le suceden cosas simpáticas, emocionantes diría yo. Y la última es una de bomberos. No tiene nada que ver con esos trabajos que a menudo me solicitan y que yo defino de “fotógrafo bombero” y solucionador de reportajes inconclusos, no. Tiene que ver con 25 bomberos que se jubilan en los parques de Bizkaia.
Hace unos días recibía una llamada de teléfono:
-          Santi, he visto que tienes el libro Goitik Behera a la venta en tu web y que lo firmas y dedicas. Y me parece un trabajo precioso pero verás, cada año hacemos un regalo simbólico a los bomberos que se jubilan, algo relacionado con Euskal Herria y este libro es perfecto para eso-.
-          Bien, me alegro- , respondí.
-          Además hay bomberos que se jubilan del parque de Markina y por eso es mucho más apropiado; supongo que ya sabes por qué-, me explicaba el bombero a quien se le había ocurrido la cosa.
Sí que lo sabía: la primera imagen del libro Goitik Behera es de la cantera de mármol de Markina porque allí comenzó mi segunda vida y allí comenzó la historia del libro. En aquella cantera, sobre un lecho blanquecino de espesos polvos de mármol, quedó tendido mi cuerpo herido, despedido a más de una decena de metros del helicóptero en el que nos habíamos estrellado y en el que morían mis compañeros Iñaki Pangua, Rubén Cortijo y Roberto Arenas.
No lo recuerdo, no recuerdo nada. Lo supe tiempo después por el relato de un bombero del parque de  Markina, una de las primeras manos amigas que cuidó de mí aquel día: “estabas lejos del helicóptero y te movías, te querías levantar y solo decías: me llamo Santi y vivo en Llodio”.

Por eso es bonito que los bomberos hayan pensado en Goitik Behera, por eso es bonito cómo esta historia cierra un círculo de acontecimientos de fotógrafo y sobre todo de bomberos. 


24 de noviembre de 2015

En lo que estamos: Goitik Behera/De arriba abajo.





No es un secreto. Pero por laborioso y exigente de concentración no es un acontecimiento que debiera convertirse en anuncio ni cosa noticiable.
Después de más de treinta años enredando entre libros, fabricando contenidos para ser impresos en papel y que están ya depositados hasta la fecha en más de treinta títulos he podido vivir por primera vez la experiencia del creador total: elaborar una idea, llevarla a cabo sobre el terreno, producir su puesta en página y estar a pie de máquina en todo el proceso de fabricación (por cierto, no agradezco nada a los editores haberme hurtado esta posibilidad); y terminar ese mismo proceso en el mostrador de ventas, con la puesta de rostro al nombre y a la firma para que cada cual cierre ese contacto ilusorio que muchas veces presupone con el creador reduciéndolo a una imagen ficticia.
Goitik Behera o De arriba abajo es mi último enredo fotográfico. La terminación, por fin, o acaso solo un recomienzo, de un proyecto que me hierve en la recámara desde que un día comencé a volar sobre Euskal Herria, el país de los vascos, hace casi una quincena de años pero que comenzó a tomar forma de imágenes aéreas desde hace unos diez años. 
Muchas fotografías, muchas imágenes de fácil, o también complicada, lectura querían ver la luz que un día las fabricó a través de una lente de cámara.
Ningún editor quiso el compromiso de apostar y ahora yo estoy reconvertido también a ese oficio. Yaniz fotógrafo es también Yaniz editor.
Es en lo que estamos; en fabricar dos libros, uno gordo y más convencional, otro delgadito y más personal, para dar vida a esa mirada vertical que apasiona al fotógrafo.
No quiero eludirlo porque ha sido importante la compañía comprometida en esta última fase de David Ozkoidi, navarro de Sangüesa, y artífice del diseño y maqueta de los libros pero también de la edición de los vídeos que se unen a este proyecto.
Del resultado final sabrán primero quienes se acerquen en poco más de una semana, entre el 4 y el 8 de diciembre, por Durangoko Azoka. Estará a la vista, Goitik  behera, De arriba abajo.
Para poner un poco de miel véase este booktrailer primario, habrá otro más extenso, un auténtico making off en breve.