Mostrando entradas con la etiqueta accidente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta accidente. Mostrar todas las entradas
26 de abril de 2016
1 de abril de 2013
Adiós, Paco Elvira
La vida de los fotógrafos es hermosa, la vida de los
fotógrafos es comprometida, la vida de los fotógrafos es arriesgada. Lo es
cuando se tiene pasión por el oficio, cuando se busca y busca para perseguir lo
que se quiere contar, por supuesto casi siempre que se hace con el corazón.
Paco Elvira era de esos, fotoperiodista de corazón y de
convicción y eso lo transmitía en sus imágenes, también en sus textos, venido a
novelista y escritor en sus últimos tiempos.Véanlo en su blog.
Hablo en pasado porque Paco Elvira ha sufrido el sábado 30de marzo un accidente que le ha costado la vida en los acantilados de la costa catalana
de Garraf. Hay versiones contradictorias en la prensa pero es creíble que un
mal gesto le despeñó cuando buscaba imágenes en un lugar que él apreciaba y
visitaba a menudo.
Quienes acostumbramos a buscar de ese modo sabemos que el
precipicio te puede tragar fácilmente pero seguimos perseverando con el
pensamiento en el subconsciente de que más vale “morir con las botas puestas”
que esperar en la cuneta.
Adiós Paco. Nos seguiremos encontrando.
16 de enero de 2011
Fotografías, blogs, investigaciones
Curioso el interés que las imágenes y los comentarios publicados en este blog sobre el fallido reflotamiento del barco pesquero Motxo despertaron en su día. Hubo felicitaciones directas e indirectas, se rebotó el texto en prensa y todavía sigue siendo la entrada más visitada desde la creación de este sitio.
Curioso también que incluso la CIAM (Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos) http://www.ciaim.es/ haya solicitado las imágenes publicadas y las que hubiera disponibles para ser aportadas al informe que está elaborando sobre este singular accidente.
Gratificante resulta que desde esa comisión dependiente del Ministerio de Fomento se haya encomiado la labor del fotógrafo.
Singular resulta también que pese a la abundante información divulgada en medios informativos nadie haya dado respuestas evidentes a algunas peculiares interrogantes:
- ¿Quién serró limpiamente las hélices de bronce del Motxo días antes de que fuera izado fuera de la rasa mareal?
- ¿Quién arrasó el material eléctrico y todas las instalaciones del puente del barco desmontándolas de su ubicación y cortando uno a uno todos sus cables?
A la rasa de Zumaia acuden cada día los pescadores de pulpos pero mientras el Motxo descansaba de los embates del mar algún pulpo de largos tentáculos fue también a visitarle en silencio.
¿Sabremos más algún día? Esperaremos con interés el informe de la CIAM.
21 de mayo de 2010
Memoria de superviviente
Era un día feliz, de buen tiempo, aquel 21 de mayo. A todos nos gustaba nuestro trabajo. A Roberto pilotar como pluma que viaja en el viento, a Rubén componer planos perfectos con su visión fotográfica incluso antes de que nadie se los hubiese pedido, a Iñaki soñar con los grandes escenarios fílmicos y trasladarlos a su mirada sobre el paisaje de Euskal Herria; a mí mirar, enfocar y descubrir desde arriba el país en una perspectiva inusual.
Planeamos desde Iurreta sobre las crestas del Oiz y rondamos sus antenas, corrimos con los caballos por Maguna para mirar Zenarruza. La casualidad de un mosquito estampado obligó a tomar tierra para limpiar la wescam. Los frailes vinieron a saludarnos. El helicóptero despegó allí por última vez. Cayendo sobre Hiruzubieta remontamos el valle para ver el escenario de las canteras de mármol. Me atreví a sugerir un enlace visual de las canteras con la ermita de Santa Eufemia, instalada en la cima caliza.
Dos vueltas para estudier el plano y adentro; Iñaki lo quería próximo... pasamos sobre el caserío, con sus caballos sobre la pradera, nos aproximamos a los gigantes bloques de mármol, veiamos desde arriba el trabajo de perforación.
Nunca entendimos las señales de los operarios, tampoco vimos ninguno el cable pero nos atrapó.
Aquel día todos los relojes se pararon menos uno. Los relojes de tres compañeros y el de un helicóptero se detuvieron pero el mio siguió marcando las horas. Aquel 21 de mayo volví a nacer. Y hoy celebro mi segundo cumpleaños, nueve años después.
Con la satisfacción de seguir siendo feliz cuando miro a cualquier lado, con la satisfacción de que Iñaki, Rubén y Roberto eran felices en aquel instante definitivo.
Planeamos desde Iurreta sobre las crestas del Oiz y rondamos sus antenas, corrimos con los caballos por Maguna para mirar Zenarruza. La casualidad de un mosquito estampado obligó a tomar tierra para limpiar la wescam. Los frailes vinieron a saludarnos. El helicóptero despegó allí por última vez. Cayendo sobre Hiruzubieta remontamos el valle para ver el escenario de las canteras de mármol. Me atreví a sugerir un enlace visual de las canteras con la ermita de Santa Eufemia, instalada en la cima caliza.
Dos vueltas para estudier el plano y adentro; Iñaki lo quería próximo... pasamos sobre el caserío, con sus caballos sobre la pradera, nos aproximamos a los gigantes bloques de mármol, veiamos desde arriba el trabajo de perforación.
Nunca entendimos las señales de los operarios, tampoco vimos ninguno el cable pero nos atrapó.
Aquel día todos los relojes se pararon menos uno. Los relojes de tres compañeros y el de un helicóptero se detuvieron pero el mio siguió marcando las horas. Aquel 21 de mayo volví a nacer. Y hoy celebro mi segundo cumpleaños, nueve años después.
Con la satisfacción de seguir siendo feliz cuando miro a cualquier lado, con la satisfacción de que Iñaki, Rubén y Roberto eran felices en aquel instante definitivo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





