20 de marzo de 2014

Otra vez gratis, en primavera






Me llega un correo electrónico. De una revista digital que se sostiene con subvenciones públicas y apoyo de colaboradores.  Les gusta un trabajo que ya publiqué antes en una revista, les parece interesante, lo quisieran publicar y me lo comunican.
Les pregunto por su tarifa para los colaboradores.
Me responden que nunca pagan nada, que ha habido un malentendido por mi parte y sienten haberme molestado.
Otra vez gratis. Lo pide alguien que seguramente cobrará un dinerito por mandar correos electrónicos, para una web que pagará el precio de su servidor, el despacho, la calefacción, la luz, el agua, el teléfono que gastan sus gestores. Pero los CONTENIDOS son gratis.
Yo les he informado de que aquel reportaje me costó varios viajes a más de doscientos kilómetros de casa, más de dos semanas de trabajo de campo, caminar en busca de rincones en el paisaje, realizar entrevistas, estudiar ingente documentación y que eso espero amortizarlo con el tiempo, con nuevas publicaciones de aquello. Y de que, aunque las pedí, por ejemplo para hacer mi web que aún no tengo, nunca he recibido en más de treinta años de vida profesional un solo céntimo de subvenciones públicas.
Pero todo esto viene a cuento de que en mi diminuto jardín ya salieron hace días los narcisos, tengo un montón de bellísimos nazarenos violetas que visitan constantemente las abejas, brotan con esperpento de color los rosales, despuntan abundantes margaritas  y los iris están floreciendo antes de lo que acostumbran. Es primavera y eso dice que la vida despierta. Seamos felices, porque la vida es un regalo, es gratis. 



28 de febrero de 2014

Un oso escapa en Elizondo y causa el terror entre los niños de la escuela





Aunque el periodista Ander Izagirre nos avisaba de urgencia hace dos días de la explosión primaveral por los campos de Navarra un ramalazo de vientos del norte han traído de nuevo la desolación a las montañas en forma de temporal. Tronaba, relucían rayos y relámpagos, granizaba y nevaba bajo el aullido de un espantoso viento por las montañas que dibujan el horizonte del Baztan. 
Sin duda esa ha sido la causa, despertar primaveral y coletazo del invierno, que ha llevado a un enorme oso a campear a sus anchas por las calles de Elizondo. Pese a lograr ensogarlo nadie ha podido impedir que se colara en el gran edificio de las escuelas y causara el pánico entre los niños.
 El oso se ha atrevido a entrar en el edificio, subir por las escaleras y entrar aula tras aula en todos los recintos cerrados tras una puerta. No hace falta explicar los gritos de terror que se han podido oír por los pasillos. No bastante satisfecho, el peludo animal, con aspecto de fiera añosa, que todo hay que decirlo,  se ha colado en el campo deportivo donde algunos menudos salían al recreo matutino. Carreras y rostros de miedo se han mezclado con algunos intentos infructuosos de espantar a la fiera a balonazos.
Ha sido por fin la música la que ha terminado por aplacar la ira del bicho. “Sagardantza” y “Lantzeko zortzikoa”, como un bálsamo mágico, han logrado que el oso de Elizondo terminara abrazando a niñas y niños.
Mientras tanto llovía en el valle pero por los bosques de Artesiaga y praderas de Saioa la nieve se hacía dueña de los paisajes.
Son cosas que pasan por carnaval. En Baztan y en Navarra.




Entre gallos anda el juego






Es carnaval. Ihauteri, iñaute, aratuste o como quieran llamarlo con esas diversas denominaciones cargadas se significado simbólico por las tierras vascas. El jueves gordo que anticipa los días grandes del carnaval, “Orakunde” por los parajes del Bidasoa y Baztan muchas localidades llevan a la plaza el “oilar jokua” (juego del gallo), en el que participan muy pequeños, pequeños y grandes. La espada de madera no tiene que cortar la cabeza del gallo, basta que lo toque y entonces la máscara que cubre el rostro y cierra la mirada puede ser retirada. El premio irá a la cazuela, por supuesto.
Lo hemos visto por Arizkun y Elizondo, aun otros pueblos lo celebran viernes y sábado. Por los valles de la montaña Navarra el carnaval tiene raíces profundas. Aquí también me toca venir a buscarlas.





26 de febrero de 2014

Tareas de montaña o montañas de tareas



Sí, soy un free-lance. De toda la vida. Y eso quiere decir tener cada día varias tareas diferentes entre manos, la cabeza viajando de una a otra y el pulso marcando ritmos diferentes para todas ellas.
Ahora estoy entre montañas, con varios proyectos entre mis teclas y ante mis objetivos, atareado y maquinando ideas nuevas, como casi siempre.
Enboscado varios meses, porque he trabajado los bosques vascos, y ahora encaminado a pequeñas montañas para enseñar cómo se fotografía mejor en ellas. Porque una alianza con los servicios de formación de Landher montaña, de Vitoria-Gasteiz, me llevarán a programar varios talleres de fotografía de montaña. El primero tiene fecha en marzo, es de iniciación, para comenzar con buen pie en los caminos que llevan a lo más alto.
Que se corra la voz entre nieves y nieblas. ¡Nos echamos al monte!.


1 de febrero de 2014

Paraíso blanco







Caía tan delicadamente que más parecían caricias aquellas figuras blancas, tan blancas como dicen que es la misma nieve. Lo pensé pero no eran mariposas. Y tampoco eran rayitas que pintaban pájaros invisibles. Podrían ser tal vez fantasmas enfundados en la piel del bosque pero supe que no. Como que no eran rostros petrificados.

Me detuve y esperé. Escuché en el silencio y oí por fin el susurro de los ángeles regando amor sobre las ramas, la hierba y también en las rocas.

Me dijeron con una pluma de viento que querían regalarme una pequeña colección de fantasías blancas a sabiendas de que serían un buen alimento para nutrir mis emociones.

 Y me quedé allí un buen rato, hasta que me atraparon las penumbras que anticipan la noche. Feliz de sentirme en un paraíso blanco.







 


23 de enero de 2014

Pastores y trashumancias



Hay dos sujetos fotográficos a los que no me puedo resistir cuando se
tropiezan con mi mirada: las nieblas y los rebaños.
Las nieblas fabrican una constante de imágenes en evolución, diferentes a
cada instante repletas de magia y matices, embrujadoras, llenas de
proposiciones y sugerencias. Todo en ellas un universo de “studium”
barthesiano.
Los ganados también crean sus propios dibujos, sus manchas de luz, sus
propias líneas; vivifican el mundo vegetal y con sus tránsitos y viajes hacen
que los paisajes sean más eso mismo en animado. Hay un interés añadido
porque los rebaños tienen un alma que también nos llena la imaginación de
mitos: su pastor. Rebaños y pastores han sido y serán interesantes sujetos
fotográficos pero más aún si trazan un largo viaje de trashumancia. Parece
como si en ellas estuviesen la mayoría de las connotaciones, duras y
hermosas al tiempo, de todas las migraciones.
La gran trashumancia del Pirineo a las Bardenas Reales me obligaba
siempre desde la pasión por las montañas y sus asuntos pero también
desde la perspectiva de fotógrafo amante de los rebaños. Caminé con ellos
siete días, sufrí calores, sed y fatiga, dormí al raso y comí calderete de
cordero sentado en las piedras. Y fotografié pastores, rebaños y montañas
pero sobre todo grabé en la memoria momentos humanamente hermosos.
Ahora llegan de nuevo al papel de Ibilka algunas de aquellas fotos que ya
viajaron por otros medios y mantienen siempre la vigencia de un testimonio
que probablemente en breve será historia antigua. Lo hacemos con gusto
en el propósito de hablar siempre de nuestro país, el de la tierra de los
vascos.





19 de enero de 2014

El alma en las fotografías


Ahora me ha tocado explicarme. Hablar de mí y de mi trabajo, de las motivaciones, de lo que me mueve y cómo miro al país que habitualemente fotografío. El semanario Ortzadar lo ha publicado ayer en formato de artículo-entrevista cuyo titular lo resume así: "prefiero atrapar el alma en las fotografías".
Es un artículo en euskera que se ha ilustrado con algunas imágenes inéditas.







17 de enero de 2014

Aún quince días de panorámicas



Queda una quincena escasa de jornadas para ver la colección de fotografías panorámicas
la las montañas de Euskal Herria. Están entre las blancas paredes del centro Zutik de
Bilbao. Allí ponen en orden algunos cuerpos maltrechos, dan cursos de yoga, chikung,
biodanza y otras técnicas corporales y cuentan que para eso de los equilibrios
sensoriales esas panorámicas ayudan y no poco. Está bien que las imágenes sirvan no
solo para traer a casa algunos lugares y momentos plásticos y bellísimos sino también
para reconfortar espíritus y llevar la imaginación a paraísos soñados.
Zutik está en el 27 de la calle Hurtado de Amezaga, en Bilbao.


3 de enero de 2014

Luces en fotografía. La luz que nos guía





 De nuevo me he estrenado en las primeras luces del año porque no puedo evitar esa comunión del alma con los elementos naturales que me mueven por dentro y por fuera.
 Como si fuese un propósito de los elementos, las primeras luces ambientales del crepúsculo inundaban la atmósfera de la Sierra Sálvada. Cerca de casa y en buena compañía ha sido la bendición natural del año en el que he entrado caminando, despacio, mirando horizontes abiertos y respirando vientos fuertes.
Si el resto se prodiga tan generoso estaré contento incluso si los bolsillos siguen sin estar sobrados, que eso importa menos.
Prometo, me prometo, más luces, más inclemencias, más horizontes, paisajes abiertos y buenas experiencias.
Crepúsculo sobre el Txarlazo

Primera iluminación solar sol de 2014