Mostrando entradas con la etiqueta revista. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta revista. Mostrar todas las entradas

12 de mayo de 2018

Género portada






“El género portada es muy difícil”, ya deberías saberlo, me dijo en una ocasión el director de una revista. Sí, efectivamente ya lo sabía y no era a falta de práctica cuando para entonces había ya en mi curriculum algunas decenas de ellas. Ahora, unos cuantos años después, se multiplican de nuevo las portadas de revistas, libros, carteles, folletos que se han diseñado a partir de mis fotografías. Y no lo debo de hacer tan mal cuando se repiten las llamadas para solucionar las carencias entregadas por otros fotógrafos o cuando en una búsqueda por todo el orbe universal de internet se recurre a un retrato tomado en Bizkaia por una de mis cámaras para la portada de un libro.
Mi producción es amplia y múltiple: en los últimos meses son varias las portadas que llevan mi firma, también algunos contenidos. La clave está en una imagen sintética, bien compuesta, que sea perfecto reflejo de la publicación y remita a sus contenidos y que disponga siempre de espacios vacíos donde las llamadas a los contenidos y los titulares tengan espacio suficente.
Es género, es portada, es fotografía.









23 de septiembre de 2016

Otoños de papel




El otoño llama al bosque a sentir el descanso de la foresta, invita a ascender a las alturas de las montañas para escuchar los vientos predominantes del sur y reclama acercarse al mar para aspirar sus aires de espuma batida por los primeros temporales.
Para ayudar a responder a todas estas llamadas y a lograr todos estos propósitos hemos puesto imágenes muy diversas sobre el papel. Tres revistas de distinto talante, les tres han venido a mirar espacios de Euskal Herria lindando el tiempo del otoño.
El mar de Lekeitio visto desde IBILKA en francés, el Gorbeia es ascendido también en francés por PYRÉNÉES MAGAZINE y es la revista PIRINEOS la que nos lleva por un Irati conocido pero del que cuenta una versión inhabitual de este bosque mitificado.
Me ha tocado en todos los casos fotografiar e ilustrar, en Irati también investigar, preguntar y escribir. Resultados diversos, dignos  del papel y la lectura pausada.












29 de diciembre de 2015

Donostia 2016 en fotografías




Ibilka, la revista, habla de Donostia en la oportunidad que las convocatorias de 2106 les ofrecen a los vascos de Iparralde para acercarse a este Capital Europea de la Cultura. 
La ilustración no se podía escapar de algunos tópicos como mirar a la gastronomía, pasearse por costas y playas, recorrer las sendas verdes o los bidegorris y asomarse los espacios culturales de la bella ciudad que rodea a la bahía de la Concha.
Al fotógrafo, a este fotógrafo, le dieron solo los temas sobre los que debía trabajar y toda la libertad para enfocarlos aunque con la intención de que huyera de las imágenes convencionales. Lo intentó y a la vista de la edición realizada en la revista y puesta en páginas el resultado es singular e interesante.
Se han quedado fuera algunas imágenes poco convencionales que me gustan y traigo a esta página, acaso no sean el Donostia que se espera, pero también está ahí mi mirada personal.

Y, por supuesto, seguiré cerca de lo que suceda en Donostia 2016. Lo contaré entre estas líneas si tuviera interés fotográfico.













22 de febrero de 2015

Baztan en la mirada



Más Navarra. Inevitable pero agradecido de que me envíen de encargo a tierras navarras. Baztan fue portada costosa en Pyrénées Magazine Pays Basque y también llenó de color y vida sus páginas interiores. Debía ser un Baztan invernal, con color y sol pero nieve en las alturas. Varios viajes, poca nieve con alianza solar, mucha lluvia como siempre toca en la comarca más húmeda de Euskal Herria, también sol y fiesta carnavalesca por doquier me obligaron a descubrir aún aspectos para mí desconocidos del valle.
Hace tres días regresé de nuevo a las tierras donde nace el Bidasoa y ahora viajo de nuevo con otro destino navarro para el papel impreso.
Tendré que buscar una luz equinoccial y la sonrisa cómplice del sol, cosas difíciles de concitar pero retos necesarios para que el trabajo tenga interés. Lo veremos y lo contaré sin tardanza.







13 de agosto de 2014

Me siento culpable


¿Culpable? ¿Responsable?
De haber colaborado en el incremento del turismo francés en Vitoria-Gasteiz este verano.
De haber sembrado interés por lo que pasa en este pequeño país.
Lo  han dicho al analizar las cifras de visitantes extranjeros a las fiestas de la capital alavesa en 2014:  ha crecido el número de viajeros, especialmente de franceses.
Sí, les dicen franceses también a los vascos del norte y ahí, quizás, mi responsabilidad. Porque más de diez mil ejemplares de la revista Ibilka se han mirado en el sur del territorio francés y ahí estaba mi firma, mi mirada sobre las fiestas de la Blanca en un pequeño reportaje firmado por Txomin Laxalt. Otro reportaje con las mismas firmas en esa revista viajaba por las bellezas y caminos de Jaizkibel. Probablemente por allí también crecerá el número de “franceses”.
Que nos lean, que nos miren, que nos sigan, certifica que nuestro trabajo es importante porque tiene capacidad de influir en la sociedad y en el entorno; significa que debemos hacerlo bien, con honradez y sinceridad.
No esperaremos un premio ni una propina por la economía derivada que se haya generado. Nos bastará con que siempre nuestro trabajo esté lo bastante bien pagado para poder hacerlo de este modo.



20 de marzo de 2014

Otra vez gratis, en primavera






Me llega un correo electrónico. De una revista digital que se sostiene con subvenciones públicas y apoyo de colaboradores.  Les gusta un trabajo que ya publiqué antes en una revista, les parece interesante, lo quisieran publicar y me lo comunican.
Les pregunto por su tarifa para los colaboradores.
Me responden que nunca pagan nada, que ha habido un malentendido por mi parte y sienten haberme molestado.
Otra vez gratis. Lo pide alguien que seguramente cobrará un dinerito por mandar correos electrónicos, para una web que pagará el precio de su servidor, el despacho, la calefacción, la luz, el agua, el teléfono que gastan sus gestores. Pero los CONTENIDOS son gratis.
Yo les he informado de que aquel reportaje me costó varios viajes a más de doscientos kilómetros de casa, más de dos semanas de trabajo de campo, caminar en busca de rincones en el paisaje, realizar entrevistas, estudiar ingente documentación y que eso espero amortizarlo con el tiempo, con nuevas publicaciones de aquello. Y de que, aunque las pedí, por ejemplo para hacer mi web que aún no tengo, nunca he recibido en más de treinta años de vida profesional un solo céntimo de subvenciones públicas.
Pero todo esto viene a cuento de que en mi diminuto jardín ya salieron hace días los narcisos, tengo un montón de bellísimos nazarenos violetas que visitan constantemente las abejas, brotan con esperpento de color los rosales, despuntan abundantes margaritas  y los iris están floreciendo antes de lo que acostumbran. Es primavera y eso dice que la vida despierta. Seamos felices, porque la vida es un regalo, es gratis. 



14 de octubre de 2013

Euskal Herria se muere





El anuncio definitivo ha llegado esta semana. Euskal Herria vive sus últimos días.
No nuestro país sino nuestra revista.
Cuando se cumple su décimo aniversario descubriendo este magnífico territorio las leyes del mercado y su selección natural, como en la misma jungla, impiden que el proyecto editorial se sostenga.
Una carta remitida por el editor a suscriptores y colaboradores avisa de esta sentencia: el número que se publicará en diciembre-enero será el último.
Personalmente voy a sufrir un dolor severo, también en el bolsillo, pero sobre todo en el alma porque la vi nacer con una importante implicación personal, disputé mucho durante su vida con editor, directores y diseñadores aportando mi entender personal sobre contenidos y sobre línea de estilo e imágenes. Pero hay algo que de verdad echaré de menos: la justificación necesaria, excusa solía llamarle yo, para echarse al campo con mirada investigadora, para indagar y profundizar en aspectos de nuestra tierra que de otro modo pasarían desapercibidos. He podido así aprender más sobre mi propio país y esa motivación era un aliciente.
De momento el proyecto no muere del todo, y eso va a depender de los suscriptores fieles, porque se ha previsto la edición de seis monográficos anuales. Sobre dos de ellos ya estoy trabajando: bosques y nacederos de ríos me verán buscando sus mejores momentos en los próximos meses.
Desde aquel primer número que se abría con una imagen de mi cartera hasta el que aún está cerrándose hemos aprendido y trabajado mucho. Vendrán tiempos mejores, seguro.

REVISTA EUSKAL HERRIA. Primer número

20 de abril de 2013

Volver al mar




 
Avanzaban los ochenta y el mar me llamaba a mi primer contrato profesional. Toda la costa vasca, sus labores de pesca, la cultura y la vida marineras me ocuparon durante más de un año y aquel trabajo ilustró la colección Itsasoa, una referencia para las cosas del mar vasco.
Luego el mar me llamó solo de vez en cuando a sus costas y a los horizontes que miran los pescadores al alba mientras la vida y la mirada me llevaron sobre todo por las montañas.
El mar me acaba de llamar de nuevo obligándome a mirar primero a los puertos vascos y después a la costa de Bizkaia, dos reportajes encargados por la revista Euskal Herria y publicados en sus últimos números. Me he entretenido a placer escuchando al océano, me he emocionado de nuevo en busca de luces y parajes y he aprendido sensaciones nuevas gracias a la compañía en este viaje marino: el escritor Edorta Jiménez, autor del texto del trabajo de la Costa de Bizkaia, me ha permitido compartir en ese redescubrimiento sus conocimientos de las cosas del mar enriqueciendo además el sentimiento y la percepción de muchos nuevos matices. 
Ahora me prometo quedarme también en este terreno sometido a mareas y temporales bajando de las alturas a la cota cero de altitud. Espero que lo disfrutemos juntos. 
 
Lekeitio

Ispaster-Lekeitio

San Juan de Gaztelugatxe
Lekeitio

Lekeitio






3 de marzo de 2013

Publicando, de fiesta y de costa


Los puertos pesqueros tienen un pulso singular. Descansan acunando sus embarcaciones en los inviernos y tiempos duros dejando a los marineros apenas mirar al horizonte; luego se vacían cada día viendo partir a sus habitantes flotantes que regresan al poco llenando de vida y ajetreo los muelles. También se quedan desiertos cuando las campañas obligan a largas permanencias tras la pesca, en los mares del Gran Sol, acaso en el Atlántico, dejando siempre un halo de incertidumbre tras las cortinas.
Ese pulso es la fuerza de los puertos, el ir y venir que les da la vida y los pinta de colores diferentes. Ese pulso es el que nos invita a soltar amarras en este viaje también singular.

No es casual que la ballena esté en los escudos de la mayoría de los pueblos costeros vascos: Bermeo, Elantxobe, Lekeitio, Ondarroa, Mutriku, Hendaia… Está porque desde antiguo los pescadores vascos sacaron de su alma el espíritu viajero y las persiguieron al paso ante las costas del Golfo de Vizcaya tanto como en los lejanos mares del norte. Ballenas y traineras están casi siempre juntas en esas imágenes de piedra pero la realidad habla mucho más de pescados no tan épicos, de peces más pequeños que siempre se buscaron partiendo de los puertos vascos para dar sustento a una importante población y siguen marcando aún el pulso de familias enteras.

BERMEO

Son los primeros párrafos del reportaje sobre los puertos vascos que la revista Euskal Herria ha publicado en su último número. Con fotos que recorren el litoral vasco, de puerto en puerto, intentando descubrir su alma. La edición es austera y fundamental y bastantes fotografías en pequeño tamaño enseñan el trabajo de un modo poco espectacular.





Hacemos parecido llevando al francés algunos rostros del carnaval tolosarra. En un medio nuevo, en una revista recién nacida que se aventura en el difícil mercado del papel impreso.
¿Vendran mejores tiempos?