Mostrando entradas con la etiqueta portada. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta portada. Mostrar todas las entradas

7 de octubre de 2018

San Miguel de Basauri ya tiene libro o un dron volando sobre el patrimonio




La parroquia de San Miguel de Basauri es el alma de esta localidad de Bizkaia. Allí nació, entre caseríos y huertas, el corazón social de este municipio que es casi una extensión de Bilbao en la confluencia de los valles más poblados de Bizkaia: Ibaizabal y Nervión.
San Miguel, el barrio y la parroquia, tienen historia y memoria y en las piedras de esa iglesia se condensan algunas de las vivencias que durante varios siglos han dejado su impronta visible. La tarea del fotógrafo ha sido rescatar para la imagen ese sello de memoria, buscar el punto de vista más significativo, quizás el más singular, y poner sobre el papel aquello que los feligreses y quienes pasan ante el templo nunca verían con su mirada.
Bastantes horas dentro y fuera del templo, escudriñando sus rincones y sus puntos de vista, trabajando luces para sacar brillo y matices a las imágenes que son patrimonio local. Incluso volando un dron para alcanzar aquellos puntos de vista imposibles.
Sí, la imagen de la portada del libro: el San Miguel de Basauri, ha sido tomada con un dron. Imposible descender la delicada talla sin ponerla en peligro, imposible asumir el montaje de un andamio. Solución: iluminación auxiliar desde tierra y volar para encontrar el mejor ángulo visual, cara a cara con el santo. Un triple disparo para lograr rango dinámico amplio y a imprenta.
Textos del historiador Jesús Muñiz Petralanda, diseño de David Ozkoidi, edición de Yaniz editor, promoción del libro realizada por la Parroquia de San Miguel de Basauri, impresión La Trama digital by Durero.
El libro lo distribuye la propia parroquia.







12 de mayo de 2018

Género portada






“El género portada es muy difícil”, ya deberías saberlo, me dijo en una ocasión el director de una revista. Sí, efectivamente ya lo sabía y no era a falta de práctica cuando para entonces había ya en mi curriculum algunas decenas de ellas. Ahora, unos cuantos años después, se multiplican de nuevo las portadas de revistas, libros, carteles, folletos que se han diseñado a partir de mis fotografías. Y no lo debo de hacer tan mal cuando se repiten las llamadas para solucionar las carencias entregadas por otros fotógrafos o cuando en una búsqueda por todo el orbe universal de internet se recurre a un retrato tomado en Bizkaia por una de mis cámaras para la portada de un libro.
Mi producción es amplia y múltiple: en los últimos meses son varias las portadas que llevan mi firma, también algunos contenidos. La clave está en una imagen sintética, bien compuesta, que sea perfecto reflejo de la publicación y remita a sus contenidos y que disponga siempre de espacios vacíos donde las llamadas a los contenidos y los titulares tengan espacio suficente.
Es género, es portada, es fotografía.









14 de diciembre de 2016

Género portada





“El género portada es muy difícil”, ya deberías saberlo, me dijo en una ocasión el director de una revista. Sí, efectivamente ya lo sabía y no era a falta de práctica cuando para entonces había ya en mi curriculum algunas decenas de ellas. Ahora, unos cuantos años después, se multiplican de nuevo las portadas de revistas, libros, carteles, folletos que se han diseñado a partir de mis fotografías. Y no lo debo de hacer tan mal cuando se repiten las llamadas para solucionar las carencias entregadas por otros fotógrafos o cuando en una búsqueda por todo el orbe universal de internet se recurre a un retrato tomado en Bizkaia por una de mis cámaras para la portada de un libro.
Mi producción es amplia y múltiple: en los últimos meses son varias las portadas que llevan mi firma, también algunos contenidos. La clave está en una imagen sintética, bien compuesta, que sea perfecto reflejo de la publicación y remita a sus contenidos y que disponga siempre de espacios vacíos donde las llamadas a los contenidos y los titulares tengan espacio suficente.
Es género, es portada, es fotografía.







14 de octubre de 2013

Euskal Herria se muere





El anuncio definitivo ha llegado esta semana. Euskal Herria vive sus últimos días.
No nuestro país sino nuestra revista.
Cuando se cumple su décimo aniversario descubriendo este magnífico territorio las leyes del mercado y su selección natural, como en la misma jungla, impiden que el proyecto editorial se sostenga.
Una carta remitida por el editor a suscriptores y colaboradores avisa de esta sentencia: el número que se publicará en diciembre-enero será el último.
Personalmente voy a sufrir un dolor severo, también en el bolsillo, pero sobre todo en el alma porque la vi nacer con una importante implicación personal, disputé mucho durante su vida con editor, directores y diseñadores aportando mi entender personal sobre contenidos y sobre línea de estilo e imágenes. Pero hay algo que de verdad echaré de menos: la justificación necesaria, excusa solía llamarle yo, para echarse al campo con mirada investigadora, para indagar y profundizar en aspectos de nuestra tierra que de otro modo pasarían desapercibidos. He podido así aprender más sobre mi propio país y esa motivación era un aliciente.
De momento el proyecto no muere del todo, y eso va a depender de los suscriptores fieles, porque se ha previsto la edición de seis monográficos anuales. Sobre dos de ellos ya estoy trabajando: bosques y nacederos de ríos me verán buscando sus mejores momentos en los próximos meses.
Desde aquel primer número que se abría con una imagen de mi cartera hasta el que aún está cerrándose hemos aprendido y trabajado mucho. Vendrán tiempos mejores, seguro.

REVISTA EUSKAL HERRIA. Primer número