3 de marzo de 2013

Publicando, de fiesta y de costa


Los puertos pesqueros tienen un pulso singular. Descansan acunando sus embarcaciones en los inviernos y tiempos duros dejando a los marineros apenas mirar al horizonte; luego se vacían cada día viendo partir a sus habitantes flotantes que regresan al poco llenando de vida y ajetreo los muelles. También se quedan desiertos cuando las campañas obligan a largas permanencias tras la pesca, en los mares del Gran Sol, acaso en el Atlántico, dejando siempre un halo de incertidumbre tras las cortinas.
Ese pulso es la fuerza de los puertos, el ir y venir que les da la vida y los pinta de colores diferentes. Ese pulso es el que nos invita a soltar amarras en este viaje también singular.

No es casual que la ballena esté en los escudos de la mayoría de los pueblos costeros vascos: Bermeo, Elantxobe, Lekeitio, Ondarroa, Mutriku, Hendaia… Está porque desde antiguo los pescadores vascos sacaron de su alma el espíritu viajero y las persiguieron al paso ante las costas del Golfo de Vizcaya tanto como en los lejanos mares del norte. Ballenas y traineras están casi siempre juntas en esas imágenes de piedra pero la realidad habla mucho más de pescados no tan épicos, de peces más pequeños que siempre se buscaron partiendo de los puertos vascos para dar sustento a una importante población y siguen marcando aún el pulso de familias enteras.

BERMEO

Son los primeros párrafos del reportaje sobre los puertos vascos que la revista Euskal Herria ha publicado en su último número. Con fotos que recorren el litoral vasco, de puerto en puerto, intentando descubrir su alma. La edición es austera y fundamental y bastantes fotografías en pequeño tamaño enseñan el trabajo de un modo poco espectacular.





Hacemos parecido llevando al francés algunos rostros del carnaval tolosarra. En un medio nuevo, en una revista recién nacida que se aventura en el difícil mercado del papel impreso.
¿Vendran mejores tiempos?





20 de febrero de 2013

Año de bienes con las botas puestas






Así concluye el refrán que tiene su primera premisa en “año de nieves”.
Este lo está siendo, de nieves, quiero decir, para satisfacción se supone de esquiadores, empresarios de los deportes blancos y para agricultores que podrían felicitarse por la disposición de una buena base para la siembra de sus campos.
 No hay duda de que las nieves han fabricado magníficos momentos para los fotógrafos; para los reporteros del paisaje regalando estampas magistrales, para los documentalistas que han podido lograr instantáneas inéditas en los últimos decenios, para los prensistas que han podido buscar pueblos aislados y sufridores de las inclemencias y por supuesto para los paisajistas que hemos visto convertirse en blancos rincones de otros colores. Yo tampoco me puede resistir a echarme al campo sin necesidad, sólo por el placer de mirar, solo por descubrir ese reflejo, aquel árbol escondido bajo su abrigo níveo o cómo el río se sigue abriendo paso incluso fuera de sus cauces cotidianos. Sentir de cerca el frío y la crudeza del clima enseña a disfrutar mucho más de la calidad de vida que nos aguarda puertas adentro y verle los dientes al temporal nos previene sobre las fuerzas de la naturaleza. Ahora se anuncia el retorno del frío y es momento de preparar los bártulos para ponerse de nuevo en ruta.
Pese a las promesas del refrán nada de lo que respiramos apoya las conclusiones del mismo. Si no es año de bienes desearemos que al menos lo sea “de nieves” y también que estas nos pillen siempre con las botas puestas.




6 de febrero de 2013

Humedales y agua en propiedad







Ya ha pasado el Día Internacional de los Humedales. Otro día internacional como el de las montañas, el de la nieve, el de…, el de…
Los humedales conservan la vida, aportan refugio a aves y no pocos anfibios, constituyen ecosistemas singulares y, claro, para los que somos fotógrafos ofrecen espejos acuáticos donde encontrar belleza, intriga y también confusión visual. No me canso de mirar a esos espejos pero recuerdo cuántas veces me he encontrado con las aguas convertidas en objeto mercantil; cómo la omnipotente “Confederación Hidrográfica del Ebro” ordena y gobierna a través de sus oficinas todo lo que pasa en la gigantesca cuenca del río, desde sus fuentes cántabras en la tierra campurriana hasta los abiertos arrozales de su delta Mediterráneo. Por todo ese territorio jalonan las manchas y cursos de agua miles de carteles impresos que advierten de la prohibición de aproximarse al agua, de penetrar en los cauces y de quién manda en aquello.
El Ebro es sólo un ejemplo cercano, otros más lejanos nos llevarían hasta lugares tan lejanos como la Patagonia donde las inmensas extensiones de aguas glaciares ya tienen dueño.
Admirar y amar el agua es una obligación, cuidarla una necesidad, en los humedales y donde quiera que esté, detenida o corriendo. 


 

2 de febrero de 2013

Aprendiendo a fotografiar, aprendiendo a mirar montañas



Untzilatx

Sintesis
Hicimos una buena cuadrilla de entusiastas por las alturas y las tierras naturales y también por descubrir sus misterios y sus encantos y por contarlas en imágenes. Éramos un grupo heterogéneo en género, edad y aspiraciones tanto como en experiencias del medio montañero y del medio fotográfico y eso es, a mi entender, un factor que enriquece la experiencia final.
¿No lo había dicho? Éramos los que participábamos en el Taller de Fotografía de Montaña del bbkmendifilmfestival. Nos pegamos el sábado una buena sesión de repaso teórico a los fundamentos de lo visual, de la percepción y de los modos de mirar, también de los elementos del lenguaje de la imagen, de cómo caminar y fotografiar a un tiempo, de qué sirve y qué sobra en el cuadro fotográfico en las cuestiones de montañas, de paisajes, de actividades humanas. Todo en breve, inevitable en un taller de dos días, pero también provechoso. Repasamos un buen número de decenas de imágenes desestructurándolas y leyéndolas con lupa, intercambiando opiniones e interpretaciones. Y el domingo nos echamos al monte, aún sin encenderse la mañana como toca a fotógrafos y montañeros. Escudriñamos cada cual los rincones y las cosas que le interesaron, disfrutamos de naturaleza, paisajes y compañías en ejercicio fotográfico, hicimos comida de fortuna sentados en la cuneta y ya de tarde, abrigados en el aula de la Alhóndiga en Bilbao, les dimos la vuelta a las fotos que cada uno consideró interesantes.
Al paso de los días estas son algunas de las opiniones sobre el taller:

...el curso ha sido genial y es en gran parte gracias a Santi, que ha mostrado una disposicion inigualable. Ha sido un gustazo aprender de él.

…enhorabuena por seguir adelante con el festival en su nueva sede. Espero que haya mendi para rato. El Taller de Fotografía es una buena idea y ha estado a la altura del Mendi Festival. Y otro tanto Santi.

Era el primer taller de fotografía en el que participaba, la organización y la disponibilidad por parte del profesor me ha parecido de 10.

Conclusión: repetiremos taller en el Mendi Film Festival, probablemente con temática específica para alguna de las áreas de la montaña y sus actividades.

Fotógrafos en la encrucijada

Búsqueda

Indagación

Diversión triple

Demostración


Decisión

20 de enero de 2013

Mirando MIRADAS de TAMBORRADA



La tamborrada de Donostia (San Sebastián) es la más multitudinaria y conocida pero hay otras en Gipuzkoa y más allá. Esta vez me encontró la de Azpeitia buscando miradas que se encontraron inevitablemente bajo la lluvia. En realidad lo de las miradas es casi solo un pretexto porque cuando un fotógrafo mira a la fiesta con perspectiva etnográfica puede encontrar tantas cosas e imágenes como ideas se le pasen por la cabeza. Otra cosa es que sea capaz de convertirlas en imágenes con un mínimo de interés o algo que contar.
Pero es curioso como a base de mirar el fotógrafo no puede evitar las miradas que se entrecruzan en su camino, las que lo hacen de modo transversal y las que lo hacen directamente obligando a la complicidad y a un cierto diálogo de comunicación no verbal. Eso sucede más intensamente si se mira por fuera del visor y entonces es aún más interesante.
Solo porque ha tocado ir de tamborrada, solo porque me he encontrado con muchas miradas bajo la lluvia, solo porque ellos y el fotógrafo nos mojamos juntos. Valga la mirada para detenerse un instante.




8 de enero de 2013

Requiem periodístico



Faro de Higer en un reportaje de la revista NORA
Cualquier free lance estará de acuerdo conmigo: siempre estamos en crisis.
Unas veces por exceso de trabajo, otras porque alguna puerta se cierra, otras porque un colega se queda en el camino o un medio amigo desaparece para siempre.
Hoy el periodismo tiene razones múltiples para estar en crisis. Una la que le salpica de la economía y que cierra una tras otra secciones, ediciones y medios poniendo en la cuneta firmas valiosas, gentes con cosas que decir y contar y proyectos que no verán la luz. Otra la defunción por falta de apoyos económicos de la revista NORA, distribuida mensualmente con el diario en euskera BERRIA. Cinco años de publicaciones en las que no pocos reportajes han llevado mi firma se paran ahora en su número 58. Pierde el periodismo, pierde el euskera, perdemos todos.

REVISTA NORA

Otra razón para la tristeza es la marcha de Enrique Meneses,  un precursor valiente de lo que es un reportero emprendedor. Digo marcha y no muerte porque su modo de entender el oficio sobrevivirá a la fecha de ayer y se quedará entre nosotros.
En esta reflexión sobre obituarios me viene al recuerdo que, por viejo más que por otras razones, he visto pasar a mi lado muchos medios de comunicación; he visto al mismo tiempo muchas puertas que se abrían y otras muchas que se iban cerrando. Nunca me faltó quehacer aunque hubo muy a menudo momentos difíciles en los que se acabaron las glorias y hubo que partir de cero. En eso quienes como free lancers nos hemos acostumbrado a vivir siempre con reservas y en la incertidumbre tenemos un cierto entrenamiento como corredores de fondo.
Y seguiremos en la brecha porque al fondo siempre habrá una luz a la que viajar.


Del reportaje ITSAS ARGIAK (faros) para la revista NORA



1 de enero de 2013

Abajo y arriba, despedida y saludo





Al doce le despedimos bajo tierra, recorriendo ríos subterráneos mirándonos en espejos escondidos y descubriendo colgantes maravillas de cristal. Para saludar al trece buscamos las alturas para intentar saludar a los horizontes y otear la línea bajo las  nubes en busca de un sol escondido. Un día vistiendo trajes de colores, botas impermeables al agua  y agarrando con fuerza cuerdas o escalas bajo el espectro de la cálida luz del carburo o de los fríos lúmenes de leds. El otro caminando en la noche hasta el amanecer, esquivando la lluvia bajo impermeables brillantes y pisando sendas o roquedos resbaladizos
Ha habido algo común en esas dos jornadas de despedida y saludo: buenas compañías, naturaleza, luces, mirada fotográfica y una cámara ligera. Razones suficientes todas para perseverar en este oficio, incluso ante el número 13.



20 de diciembre de 2012

mendiFF: escuela de montaña


Solo tres días más estarán colgadas, colgadas y a la vista, las fotografías que todas las televisiones y cámaras que han visitado el MendiFF han utilizado como fondo para sus entrevistas; uno no sabe si es por la dimensión, acaso por el color o tal vez porque en el hall de la Sala BBK es lo único que evoca de manera evidente las montañas. Basta esto para creer que han sido bien vistas, también que muchos visitantes se hayan atrevido a reproducirlas con sus móviles y que algún fotógrafo las haya incluido en su repertorio con el pretexto de anteponer tal o cual personaje, tal o cual acción.

El MendiFF es una escuela múltiple: creadora de impulsos y deseos de aventura, escuela de fabricantes de imágenes en movimiento y lugar de encuentro de los destinos que pasan por las montañas o concluyen en ellas.
Enseña también miradas interiores mientras sirve reflexiones profundas sobre aquello que sucede y nos sucede lo mismo arriba que en el camino.





Enseña también a disparar sin malicia, en forma de gestos fotográficos. Por segundo año me ha tocado esa labor y responsabilidad, esta vez truncando el concepto “nieve” por el de “viento” en la tarea propuesta que no impuesta a los asistentes que miraron, buscaron e indagaron en su propia percepción en las laderas de Axtxiki en el Parque Natural de Urkiola.
La fotografía de montaña tiene futuro por lo que hemos percibido pero le queda un cambio importante si es capaz de escapar del modelo puramente plástico puesto de moda en el que está atrapada y acierta a incluir la vivencia, la experiencia y lo sentido en sus mensajes visuales.

14 de diciembre de 2012

Piriramas en el kutxabankmendifilmfestival, en Bilbao




Foto Enrique Moreno
  Hemos vivido una azarosa mañana de montaje pero ya están a la vista, en la Gran Vía de Bilbao, las fotografías panorámicas del Pirineo vasco que integran la exposición programada dentro del mendi para esta su quinta edición. El mendi trae películas, lo más notable de la producción mundial relacionado con la montaña, la aventura y las actividades que en su entorno se desarrollan y propone revivir las experiencias de sus protagonistas desde la butaca. Las fotografías panorámicas se deben ver casi todas de pie pero también trasladan en cierto modo a los entornos y escenarios que enseñan en un formato muy horizontal, relacionado inevitablemente con los anchos horizontes de las montañas y también con la perspectiva del cine en panavisión. Por eso Panapirineo podría ser un buen apelativo para esta muestra como lo es el de Piriramas.

Los asistentes a las proyecciones del mendi encontrarán las fotografías a la entrada de la sala de BBK en Gran Vía de Bilbao pero también puede verse la exposición en los horarios siguientes.
De lunes a sábado
Mañana: 10:00 – 14:00
Tarde: 16:30 – 21:00
Domingos cerrado, excepto en período de exposiciones, abierto de 16:30 – 21:00en los horarios de apertura de la sala diurnos y vespertinos. 


Foto Enrique Moreno
Las televisiones tienen el mejor fondo ambiente para su entrevistas sin pagar un céntimo

4 de diciembre de 2012

Industria: patrimonio y sujeto fotografico


Por fin, tras varios años de recopilación e inventario de un buen equipo de autores coordinados por la Asociacion Vasca del Patromonio  Industrial y Obra Pública (AVPIOP) han visto la luz dos gruesos volúmenes que reunen varios cientos de elementos inventariados bajo el epígrafe de "PATRIMONIO INDUSTRIAL VASCO". Cientos de fotografías de autoras y autores de las fichas de los elementos patrimoniales acompañan a cada pieza y varios cientos de imágenes con un sello de autor abran las cabeceras de los capitulos y se diferencian en la ilustración. Sin alardes, sin valor de diseño, la recopilación tiene el valor de ser un documento imprescindible para quien desee asomarse al patrimonio industrial vasco. Es el segundo eslabón de una cadena que un pequeño equipo inició en los años ochenta para crear las tres obras de "ARQUEOLOGIA INDUSTRIAL" en Bizkaia, Araba y Gipuzkoa que me tocó ilustrar y siguen siendo referencia y testimonio de una buena parte del patrimonio que ya ha desaparecido.
Ahora sucede también que el fotógrafo acude a lugares invetariados y son poco más que una ruina, descubre solares donde antes había una instalación y convive con el recuerdo de una vida que se fue.





La memoria industrial en las imágenes del inventario del Patrimonio Industrial Vasco.