29 de mayo de 2015

¡Aupa Athletic!





Lo confieso: nada más lejos de mis aficiones que el fútbol, nada más apartado de mis pasiones que las competiciones, ligas o copas de ese deporte del balompié.
Dicho eso, debo manifestar que a las puertas de mi casa sucede estos días un singular acontecimiento social: el equipo de fútbol Athletic club de Bilbao, modesto y nutrido solamente con deportistas de la tierra, disputa el codiciado trofeo de la Copa del Rey de  España contra el omnipotente Barcelona, que muchos califican como uno de los mejores equipos del mundo.
He dicho acontecimiento social porque Bilbao se ha encendido de colores rojo y blanco mostrando el sello de una ciudad, sacando a la luz el alma de un pueblo simbolizada en esos colores, los colores del equipo.
No soy futbolero y solo en dos ocasiones he estado en el campo del Athletic, ambas por obligaciones de trabajo. No amo el fútbol pero también me tocó trabajar en el proyecto que el músico Kepa Junkera hizo ya hace casi una decena de años para el equipo vizcaíno: "Athletic Bihotez" y de entonces guardo muy buenas sensaciones, no relacionadas con el fútbol  precisamente pero sí con la intensa vivencia que en torno a la música tuvimos con deportistas, con actores y protagonistas, con gentes anónimas, todos bajo un espíritu común: el sentir Athletic.
Con aquel recuerdo celebro ahora lo que sucede en Bilbao, lo que sucederá en Barcelona a las puertas de ese partido, gane quien gane.
No me interesa demasiado el fútbol pero ¡Aupa Athletic!



Ana Urrutia cantando para Athletic Bihotez

Pep Guardiola cantando para Athletic Bihotez

Josune Bereaziartu cantando para Athletic Bihotez
Juanito Oiarzabal cantando para Athletic Bihotez

26 de mayo de 2015

Incentivo panorámico o diseñar en panavisión



 Son ya muchos años de panoramista. Sí, descubrí la panorámica con una peculiar Horizon 202 de óptica giratoria y donde la película se extiende curvada sobre un tambor metálico. Todavía funciona mi cámara rusa y llevarla al cuello es una sorpresa para cualquier transeúnte, más acostumbrados a los artefactos de pantalla repleta de píxeles que a las cámaras de verdad. Aquel veneno panoramista se contagió pronto a una Fuji 617 que cuesta alimentar más que dar de comer a la familia pero proporciona unas imágenes fabulosamente grandes. Hasta ahí con película. Vino luego la rótula panorámica, una sencilla Ninja, y las ópticas muy angulares para construir panorámicas esféricas.
Que el formato panorámico, muy cinematográfico, es un juego de fotógrafo es evidente pero tengo que descubrir que me ha permitido hacer propuestas muy atrevidas a editores de papel impreso de todos los rincones por los que me muevo. Ya lo dije en otra ocasión: he conseguido resolver algún reportaje íntegramente en formato panorámico, apuesta y desafío pero innovación en la puesta en página. He aprendido y descubierto que en esa propuesta se entiende mi lenguaje y veo cada día que los diseñadores terminan por hacer buen juego en la puesta en páginas con estas imágenes.
Traigo aquí dos ejemplos recientes, ambos con grafistas franceses que han visto una buena solución a las maquetas de sendos reportajes sobre escenarios de Euskal Herria (País Vasco-Basque Country) con la oferta de paisajes panorámicos.

Componer en panorama tiene también su lenguaje: hay un horizonte, un soporte de la estructura del campo gráfico, líneas y pesos visuales. No es ni más fácil ni más difícil que fabricar imágenes en otros formatos; solo hay que previsualizar y organizar. Yo lo sigo haciendo cada día.






17 de mayo de 2015

WOMARTISTt fanzine ¿Arte feminista?


Leo, miro: tipografías, fotografías, dibujos, relatos. Feministas confesas las veinte autoras que llenan las páginas del primer Womartist. El número cero de un fanzine que se declara también feminista.
En sus fundamentos aparece juventud en proceso, inquietud y búsqueda, igual que fotografía inmadura pero entusiasmada.
También hay algo que se lee, que yo leo constantemente entre líneas, detrás de las sombras y por encima de las luces: hay una amargura femenina que quiere convertirse en grito, acaso en un susurrado lamento a veces, y que desliza sobre las imágenes y los textos, también una constante reivindicación. Y me pregunto por fin: ¿no habrá un poco de alegría para ser contada en el arte que se reconoce feminista? Espero que sí y que Womartist nos lo cuente en el futuro.
Solo en papel, no hay versión digital. Quien desee localizarlo puede hacerlo aquí: http://womartist.bigcartel.com/

6 de mayo de 2015

Verde, te quiero verde


Verde sobre verde

Revive la tierra en matices de infinitos verdes. Revive igual la belleza en el más natural y vivificante de los colores del universo. Despiertan los bosques, respirando desde brotes tiernos, desde sus hojas abiertas al cielo, también desde sus entrañas más escondidas. Flores y colores despuntan sobre fondos de verde. Parece que la primavera es inevitablemente verde. Verde sobre azul, verde sobre amarillo, verde sobre gris.

Verde, te quiero. Verde.

Azul sobre verde

Magenta sobre verde

Verde sobre azul


17 de abril de 2015

Más ventanas a los abismos


SARTZALETA

Sigo en busca de vacíos por los paisajes vascos, como si la primera intentona con resultado de libro no hubiese sido suficiente. Ahora con la ayuda que algunos nuevos colaboradores entusiastas me están prestando. 
Lo cierto es que este trabajo ha incentivado una mirada distinta a muchos espacios ya conocidos tiempo atrás y nuevos descubrimientos. Porque, después de mucho tiempo de mirar hacia arriba, de buscar cumbres a las que subir, de escudriñar sus caminos y de conocer país con todos los sentidos nos siguen quedando tareas pendientes. Sí, asomarnos a algunas ventanas para mirar más a fondo es una de ellas.
¿Ventanas? Esta es una de las denominaciones que han recibido en nuestra geografía las distintas formaciones geológicas que cruzan murallas de roca, escarpes o se elevan al cielo caprichosamente en forma de arcos pétreos. Pero además de ventanas se repiten en la toponimia denominaciones como “el ojo de…”, “peña horadada”, “arco”, “agujero” o “túnel”.
¿Mirar por las ventanas? Ese es el objetivo, pero de nuevo el interés está sobre todo en el camino y en la indagación.
Tanta vuelta por nuestro país de verdes, bosques y rocas me había permitido descubrir algunos de sus ojos naturales y quedar impresionado por su presencia magnífica y sus posibilidades para recrear fantasías y descubrir las raíces de algunas mitologías ancestrales.
Ya cuando había visitado algo más de una veintena de ventanas pensé que aquello daba para un reportaje de las geografías agujereadas en Euskal Herria. Me equivoqué rotundamente, porque desde que me puse a la tarea de investigar, “trabajo de gabinete” le llamamos los fotógrafos, y extender mi búsqueda a la complicidad de amigos y apasionados de los paisajes raros como yo mismo, aprendí de lo mucho que me quedaba por saber, que de veinte ventanas pasaba enseguida a más de cincuenta y de que aquel soñado reportaje se podía convertir en un libro.
Ahora, tras la indagación que concluyó en el que ya sé que solo es un primer libro, y que me ha llevado por insospechados rincones de nuestra geografía ya ni recuerdo las veces que me he escuchado decirme a mí mismo: ¡Vaya sitio! ¡Qué naturaleza! ¡Qué fantástico!
Asomar a los abismos mirando desde atalayas impresionantes, descubrir texturas de rocas acariciadas y destruidas por los elementos, y escuchar el ulular del viento soplando por estos antros solemnes solo es posible echando pie a tierra y buscando en los paisajes. Bueno, tengo que confesar que también me he tenido que arrastrar por el suelo alguna vez y de eso sabrán bien quienes sigan mis pasos en busca del vacío pero eso también forma parte de esta experiencia increíble. A veces el precio de las sorpresas es justo ese: el esfuerzo y sostener la esperanza de saber que al otro lado hay un regalo de paisajes.
Sí, son los ojos de la tierra los que nos observan en este viaje, una naturaleza que abre sus entrañas a través de pasillos labrados por el tiempo. Es un periplo sin precedentes por las ventanas naturales que desde todos los territorios de Euskal Herria miran al vacío o asoman a los paisajes infinitos.
En el primer trabajo se recopilan cincuenta destinos pero suman muchas más ventanas. Aquí llega un nuevo desafío: si alguien se anima a contarlas estaré encantado de escuchar a qué cifra ha llegado porque yo me confundo y no me atrevo a hacerlo. Y explico por qué: llegué un día a contar hasta diez donde solo parecía haber una; descubrí lo que supongo era un cazadero prehistórico donde siempre nos han dicho que había un puente fabricado por los gentiles pero además allí había –hay todavía- ¿cuatro, cinco, seis…ventanas? Soy incapaz de contarlas pero puedo imaginar mil historias que suceden allí abajo, allá adentro. Y aún más: me atrevo a llevar la mirada de artista al espacio vacío para encontrar en él al niño que inventa planetas en el aire.
Sí, hay muchos modos de mirar a las ventanas. Se puede ir simplemente de coleccionista de lugares raros, se pueden aprender lecciones de geología suprema y también se puede ir de filósofo a meditar sobre la naturaleza misma. En las ventanas están los contrastes, las armonías, las formas orgánicas pero hay además siempre algo mucho más profundo que la primera lectura que nos proponen. ¡Buen viaje!

  
IRUNBERRI-LUMBIER, Sierra de Leire


Huir de los tópicos
Salirse del tópico. Quizás esa ha sido la pauta de mi vida, de la montañera y también de la profesional. Y claro, ir de bicho raro por el mundo conlleva que a menudo te miren torcido.
Pues con mis Ventanas he querido huir de nuevo de tópicos excursionistas. Nadie había hecho todavía una colección tan interesante y amplia y lo mejor es, tanto como el resultado, la fascinación de la tarea.
Ese mismo propósito indagador me ha guiado en los tres trabajos publicados bajo el abrigo de EUSKAL HERRIA: BOSQUES, NACEDEROS y ahora VENTANAS: buscar lo escondido con mirada propia y releyendo los paisajes, ir más allá de lo evidente para saber qué hay al otro lado. Y así he podido descubrir parajes inéditos que poca gente había visitado en un largo viaje que ha durado casi un año y medio. Muchos kilómetros recorridos, muchos caminados y mucho repaso de documentación nos han traído hasta aquí con la satisfacción de estar aportando matices desconocidos de Euskal Herria.
En Ventanas Naturales viajamos a cincuenta destinos, alguno de ellos proponiendo un recorrido natural con varias ventanas en el camino. Son la mayoría itinerarios para todos los públicos, buscando los recorridos más amables y rápidos, pero también los hay que piden aventura. En el interior la mayoría pero también en las costas, hay ventanas que se pueden cruzar pero no todas, arcos que pueden pisarse cómodamente, otros imposibles. Ventanas Naturales es sobre todo una invitación a la fantasía en la naturaleza más salvaje.

 
KAPITATE. Sierra de Iturrieta

PASO DEL OSO. Sierra de Leire




27 de marzo de 2015

Pájaros


Es tiempo de pájaros. Es primavera. Es momento de migraciones. Envidio a los pájaros porque vuelan, envidio a los pájaros porque viajan. No les envidio porque viajan obligados por las circunstancias, porque deben huir del frío y se hacen emigrantes viajeros por necesidad. Pero sí porque me gusta el viaje y porque me gusta mirar desde allí arriba para ver distinto lo cotidiano y también lo inhabitual de nuestra tierra.
También me gustan los pájaros porque fabrican fantasías en el aire, crean dibujos y formas, organizan caprichos efímeros y conciertos sonoros que luego se van a otro sitio dejando solo el recuerdo.

No puedo ser pájaro así que me quedaré con sus imágenes y sus sueños intentando emular su vuelo para mirar desde arriba a mis paisajes y parajes.















20 de marzo de 2015

Eclipsado en Valdorba



El norte traía las nubes, las nubes tapaban el sol y lo mismo se ha empeñado en hacer la luna. La luna se ha plantado en medio esta mañana y ha dejado al sol esquelético, parecido más a una luna extraña moviéndose entre las fases menguante y creciente que al astro rey. Me ha sucedido esto y así he andado eclipsado por Valdorba, esa tierra navarra que canta Benito Lertxundi. 
De nuevo en Navarra, ahora entre románicos viejos y nuevos verdes de campos de mieses apuntando a la primavera desde el último día del invierno. Eclipsado, con la ayuda de las nubes y un poco de estrategia elaborada de víspera, he conseguido que entrara en mis cámaras el tercer eclipse de sol que me ha tocado vivir. Acaso sea el último pero este seguirá también en mi memoria: inquietante, puntual, enigmático y terriblemente plástico: el eclipse parcial de sol de 2015





12 de marzo de 2015

Ventanas Naturales. Mirando al vacío de la naturaleza




Ya es papel, ya son papel impreso las más de cincuenta ventanas que se abren en la naturaleza de los paisajes vascos. Son agujeros grandes, algunos muy grandes, algunos enormes. A veces se puede transitar por ellos, otras sirven para asomarse, también nos dejan con las ganas de algún día recorrer sus misterios.
Son papel en el libro Excursiones a Ventanas naturales de Euskal Hernia que se ha acaba de publicar. Muchos escenarios de nuestras costas y montañas se nos presentan taladrados por el paso del tiempo; en ellos nos detenemos para mirar de modo curioso. Algunos conocidos y sobradamente difundidos, como la ventana de Atxulo, los ojos de Gaztelugatxe  o el agujero de Aitzulo pero otros muy pocas veces visitados y también inéditos.
Marchar en busca de los vacíos de la naturaleza es siempre una bella experiencia, recorrer sus paisajes un descubrimiento y todavía nos regalan una posibilidad extraordinaria: la de experimentar la imaginación y aventurarse en la interpretación del vacío como presencia y ausencia simultáneas.
Ya en casa de los suscriptores de la colección Euskal Hernia. Enseguida en las librerías. Para irse al campo.


 






4 de marzo de 2015

Casi premiado




Casi me dan el premio de fotografía "Arquitectura y Vino". Casi una foto aérea de los tejados de Ysios ondulando sobre el paisaje de Rioja Alavesa convence al jurado convocado por Bodegas Baigorri para que fuera el premio único de su concurso.
Ha habido más fotos pero solo siete según el jurado podrían haber ganado el premio otorgado a "Los colores del vino", cuyo autor aún no se ha divulgado, y que estarán en espacio distinguido en la exposición que se inaugura en breve. Entre ellas está la que acompaña estas líneas tomada en vuelo bajo desde un helicóptero.
Viene a tiempo la valoración de esta imagen cuando estoy retomando mis trabajos de fotografía aérea que espero poner sobre papel en breve de modo singular.
De momento nos quedamos mirando a la arquitectura del vino desde el aire.
El premio final será entregado el sábado, 7 de marzo, en un acto que la propia Bodega Baigorri celebrará con los fotógrafos participantes y en el que se dará apertura a la exposición que cualquier viajero por la Rioja Alavesa y visitante de la bodega en Samaniego podrá disfrutar.

VENTANAS NATURALES. Mirando al vacío de la naturaleza



Ya es papel, ya son papel impreso las más de cincuenta ventanas que se abren en la naturaleza de los paisajes vascos. Son agujeros grandes, algunos muy grandes, algunos enormes. A veces se puede transitar por ellos, otras sirven para asomarse, también nos dejan con las ganas de algún día recorrer sus misterios.
Son papel en el libro Excursiones a Ventanas naturales de Euskal Hernia que se ha acaba de publicar. Muchos escenarios de nuestras costas y montañas se nos presentan taladrados por el paso del tiempo; en ellos nos detenemos para mirar de modo curioso. Algunos conocidos y sobradamente difundidos, como la ventana de Atxulo, los ojos de Gaztelugatxe  o el agujero de Aitzulo pero otros muy pocas veces visitados y también inéditos.
Marchar en busca de los vacíos de la naturaleza es siempre una bella experiencia, recorrer sus paisajes un descubrimiento y todavía nos regalan una posibilidad extraordinaria: la de experimentar la imaginación y aventurarse en la interpretación del vacío como presencia y ausencia simultáneas.
Ya en casa de los suscriptores de la colección Euskal Hernia. Enseguida en las librerías. Para irse al campo.