4 de marzo de 2015

VENTANAS NATURALES. Mirando al vacío de la naturaleza



Ya es papel, ya son papel impreso las más de cincuenta ventanas que se abren en la naturaleza de los paisajes vascos. Son agujeros grandes, algunos muy grandes, algunos enormes. A veces se puede transitar por ellos, otras sirven para asomarse, también nos dejan con las ganas de algún día recorrer sus misterios.
Son papel en el libro Excursiones a Ventanas naturales de Euskal Hernia que se ha acaba de publicar. Muchos escenarios de nuestras costas y montañas se nos presentan taladrados por el paso del tiempo; en ellos nos detenemos para mirar de modo curioso. Algunos conocidos y sobradamente difundidos, como la ventana de Atxulo, los ojos de Gaztelugatxe  o el agujero de Aitzulo pero otros muy pocas veces visitados y también inéditos.
Marchar en busca de los vacíos de la naturaleza es siempre una bella experiencia, recorrer sus paisajes un descubrimiento y todavía nos regalan una posibilidad extraordinaria: la de experimentar la imaginación y aventurarse en la interpretación del vacío como presencia y ausencia simultáneas.
Ya en casa de los suscriptores de la colección Euskal Hernia. Enseguida en las librerías. Para irse al campo.



22 de febrero de 2015

Baztan en la mirada



Más Navarra. Inevitable pero agradecido de que me envíen de encargo a tierras navarras. Baztan fue portada costosa en Pyrénées Magazine Pays Basque y también llenó de color y vida sus páginas interiores. Debía ser un Baztan invernal, con color y sol pero nieve en las alturas. Varios viajes, poca nieve con alianza solar, mucha lluvia como siempre toca en la comarca más húmeda de Euskal Herria, también sol y fiesta carnavalesca por doquier me obligaron a descubrir aún aspectos para mí desconocidos del valle.
Hace tres días regresé de nuevo a las tierras donde nace el Bidasoa y ahora viajo de nuevo con otro destino navarro para el papel impreso.
Tendré que buscar una luz equinoccial y la sonrisa cómplice del sol, cosas difíciles de concitar pero retos necesarios para que el trabajo tenga interés. Lo veremos y lo contaré sin tardanza.







16 de febrero de 2015

Bidasoa, el río que hace País


 Navarro primero, guipuzcoano y labortano por fin, el Bidasoa vive una constante de verdes en su camino al mar. Crea paisajes y ecosistemas pero también sociedad y por eso a las tierras que riega Baroja les puso como apellido El País del Bidasoa.
Varios meses, bastantes visitas, noches y amaneceres, fiestas y también tardes de lluvia me ocuparon con pasión para llenar las veintitantas páginas de la revista El Mundo de los Pirineos que me habían reservado para el reportaje.
Así comienza el reportaje, hablando de un “País de encuentros”:
Desde sus últimas alturas, los Pirineos miran al mar y luego, como temerosos de romperse en mil pedazos, pierden fiereza y en vez de realizar un salto a tumba abierta, parecen resbalar sin prisa por todo el Bidasoa, sinuosos, hasta perderse en las aguas marinas. La costa vasca se deja querer por ellos. Un pueblo pesquero aquí, una sierra abrupta allá, es la perfecta combinación de mar y montaña.
El Bidasoa no tiene nombre de pila. Porque cuando nace el río primerizo es Erriarteko erreka, luego Baztan y por fin, abrazado en Sunbilla al Ezkurra, se llama Bidasoa. No extraña, entonces, que el origen de su nombre sea romano via ad Oiassonem que no significa otra cosa que El camino a Oiasso. Sabemos que Oiasso pudo ser la ciudad de Irun, donde un puerto romano se instaló a orillas del río, y que también llamaron así a la montaña de Jaizkibel, el último eslabón de las rocas del Pirineo cuando estas se sumergen definitivamente en el mar.
En este viaje por el valle del Bidasoa hacia la costa vasca haremos como el río: seguirlo en su camino hacia Oiasso, dejándonos alimentar por nieblas y arroyos, cautivar por sus bosques y montañas para relajar por fin toda nuestra energía en los horizontes infinitos de un mar amable. Allí donde el río Bidasoa es tal iniciaremos nuestro rumbo: en la comarca navarra de Bortziriak [Cinco Villas], las cinco del Bidasoa que son Arantza, Bera, Etxalar, Igantzi y Lesaka, rodeadas de montañas y paisajes profundos. A sus pies el río nos llevará hasta que, pasando por las pozas salmoneras de Endarlatza, se remansa definitivamente; las mareas empujan contracorriente y allí, en la internacional bahía de Txingudi, el Bidasoa hace un enorme espejo donde se abrazan los mundos de dos estados, donde se miran y hablan de orilla a orilla Irun, Hondarribia y Hendaia. La costa toma el relevo allí al río viajero para conducirnos por un horizonte infinito a parajes insólitos donde el mar y la montaña pirenaica son todo uno.







10 de febrero de 2015

De reporter y sin parar




Reportajeando aquí y allá viví el Camino de Santiago vasco durante varias jornadas, marché a Argentina, terminé el Bidasoa y viajé por toda Euskal Herria para el proyecto que en breve conformará un pequeño libro. Encargos no faltan, proyectos editoriales tampoco aunque la economía no acompañe del mismo modo que la exigencia. Lo dijo Walter Astrada en el taller de Getxophoto: una buena fotografía la puede hacer cualquiera pero cualquiera no es capaz de contar bien una historia en fotografía. En ese empeño estamos, intentando contar historias. Y seguiremos mientras el mercado nos lo permita.



19 de enero de 2015

ELORRIETA o documentar una restauración de patrimonio industrial


Bombeadora de aguas de Elorrieta, Bilbao. Un ejemplo de innovación en los tiempos de la industrialización, patrimonio industrial ahora reconstruido para su puesta en valor. Hoy, tras tres años de trabajo intenso y concienzudo, tras recuperar y restaurar piezas que fueron expoliadas, después de muchas horas y otras tantas visitas lo han visto los periodistas y también algunos políticos- Queda aún bastante por hacer para que la Bombeadora sea un día un buen museo pero su valor patrimonial y las historias que nos cuenta están ya  a salvo.
Durante tres años me ha correspondido la labor de documentar el proceso de restauración, material que algún día será fundamental para reconstruir la memoria.
Y todavía me queda el privilegio de haber caminado por un depósito inundado que nadie ha pisado en bastantes años. Duro y atractivo trabajo de fotógrafo.










2 de enero de 2015

Año nuevo ¿foto nueva?


Con interrogantes. El mejor modo de comenzar un año nuevo. Porque preguntarse es el primer paso para evolucionar, crecer y cambiar. ¿Qué esto no es necesario? Cada quien debe buscar sus propios caminos.
Yo seguiré preguntándome porque soy consciente de vivir en un universo de incertidumbres y eso es divertido porque obliga a estar constantemente buscando respuestas y soluciones.

Con esta reflexión he paseado en el tránsito del año viejo al nuevo. Primero bajo tierra, admirando paraísos milenarios sumidos en la oscuridad. Después sintiendo desvanecerse esa misma oscuridad para escuchar llegar el día y mirar a mi amigo sol en su primer despegue por el horizonte. Por supuesto cada foto es nueva, como las experiencias, aunque el escenario sea familiar y cotidiano.








26 de diciembre de 2014

Siempre aprendemos todos




Quien no aprenda algo que lo diga. Yo, por muy veterano y curtido que esté en las tareas de fotógrafo aprendo algo cada día. También de mis alumnos.
Pasó de nuevo en los caminos del Parque Natural de Urkiola donde realizamos la IV Edición del Taller de Fotografía de Montaña Mendiklik que tenía por objetivo REPENSAR nuestro trabajo. Y lo hicimos. Me apetecía un días de meteorología adversa, de esos de temporal de invierno, nevando y con ventiscas pero no sucedió. Al contrario, la méteo nos regaló un poco de todo: frío al amanecer, cielos cubiertos y nieblas que escondían misterios y también sol para concluir a la hora del bocadillo. En familia, un pequeño grupo de fotomontañeros nos afanamos por analizar caminos y paisajes, aprendiendo todos de todos, a mirar y a sentir las montañas. Volveremos a hacerlo con el mismo entusiasmo.





19 de diciembre de 2014

La luz nos guía




Cuando el solsticio de invierno llama a la puerta, cuando el mundo se afana por celebraciones religiosas y paganas, cuando el ruido crece en el planeta seguimos el rastro de la luz. Porque sigue siendo la luz la que nos guía en los mejores caminos que conocemos y esperamos que también lo sea en los descnocidos.

14 de diciembre de 2014

Historias compartidas




Tres historias en una, tres memorias reunidas en un recorrido fotográfico desde el blanco y negro a los colores brillantes. Las hemos contado en un viaje material, gráfico y textual que se puede  ver con ocasión del MendiFilmFestival en Bilbao. Los Picos de Europa como escenario, el esquí de montaña a través de los Cuarenta Años de la Travesía Andrés de Régil como testimonio del paso del tiempo y la Familia Régil como ejemplo de un modo noble de mirar a las montañas.
Mucho trabajo para recopilar material histórico en riesgo de perderse, una concienzuda labor de  edición, selección y puesta en orden y paciencia para escuchar y decidir qué textos debían servir para contar esta historia.  
Nos hemos permitido una licencia divertida: un mosaico en el que se han reunido más de 8500 fotografías de la travesía de esquí durante los últimos diez años. Y en él se pueden encontrar en un juego como el de buscar a Wally todos aquellos que algún día pasaron por esos lugares de los Picos de Europa.

Se puede ver hasta el 22 de diciembre en la Sala BBK de Gran Vía, en Bilbao.



2 de diciembre de 2014

Ya se va




Ha sido tardío, seco, algo extraño pero no faltó tampoco a la cita este año. Y ahora está ya cerca de ser pasado.
Se nos va el otoño, llegan fríos, lluvias, nieblas  y otras bendiciones del cielo. Pero no en vano, nos ha dejado sus productos en la cesta: no pocas setas, bellas imágenes y, lo mejor, emociones y experiencias naturales. ¡Hasta el año que viene!