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12 de mayo de 2014

Retrato de Ucrania



Dos Ucranias: una antes de Maidan, otra después de Maidan y ahora mismo. Casi nadie sabía nada de Ucrania antes de explotar las manifestaciones generadas tras la negativa de su gobierno a inclinarse hacia Europa. Lo que sucedió después ya es sabido porque han corrido ríos de tinta y el mundo sabe dónde está y de su división social, de su lado prosoviético y de su lado antisoviético.
Mi viaje a Ucrania tuvo la casualidad de coincidir con las primeras manifestaciones de la plaza Maidan. Y por allí pasé en varias ocasiones, fotografiando y mirando la vida.
En todo mi viaje, muy relajado y sin pretensiones fotográficas, busqué la mirada de las gentes de Ucrania con el objeto de tener un pequeño retrato diverso del país. Aprendí cómo se decía en ucraniano ¿me deja hacerle una fotografía? Y con ese mensaje detenía a personas que me iba cruzando por las calles. No podíamos entendernos en un idioma común; salvo con dos de ellas con conocimientos de inglés y una de castellano no hubo más conversación que un agradecimiento. Muchas dijeron que no, otras se quedaron sorprendidas, cada una puso su gesto fotográfico, el que quiso mostrar al fotógrafo.
Es curioso: predominan las sonrisas. ¿Serían sonrientes ahora los retratos de Ucrania?





25 de noviembre de 2013

Mar Negro, acantilados, montañas y escondites submarinos


Montañas de Yalta

En Balaklava el mar Negro acaricia violentos acantilados de calizas rosáceas. Se desploman desde los viñedos de la costa de la península de Crimea, acostados dulcemente en Sebastopol pero despeñados en Balaklava. Apenas un resquicio de paz en ese acantilado sirvió para amarrar los barcos de los pescadores y convertir el estuario escondido en un puerto secreto, cerrado para los barcos de la guerra primero, madriguera de submarinos rusos ocultos bajo las montañas después. Un túnel camuflado en la pared de roca da paso a un insospechado universo bajo tierra. Catacumbas de hormigón pensadas para la guerra.
Los acantilados rocosos se repiten en todo el contacto de Crimea con el mar Negro, calizas grises sobrepuestas a laderas salpicadas de marojales que ahora pintan de marrones sus hojas y pinares, despeñaderos de rocas fracturadas, santuarios de cúpulas doradas encaramados en riscos inconquistables. Así acompaña la costa de Yalta al océano,  con paisajes sobrecogedores asomados sobre un horizonte de aguas infinitas.
En el alma de estos paisajes sigue pesando la historia de un espacio de guerras y conflictos, tratados de paz y conversiones sucesivas de religión y confesión. A pesar de ello queda amabilidad, esperanza y tierra que cuidar.

Sebastopol
Sebastopol


Crimea
Base submarina de Balaklava