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16 de junio de 2017

Exposición bajo tierra




Entre túneles y tráfico intenso de personas, bajo tierra, colgadas de muros curvados y sonorizadas por el movimiento de los trenes y el bullicio de la estación de Sestao están desde el 15 de junio hasta el día 30 del mes las doce grandes fotografías que representan los hitos más interesantes del Patrimonio Industrial de Euskadi.
Correspondientes a un trabajo fotográfico que pude realizar hace un par de años promovido por la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial y Obra Pública (AVPIOP) Industri Ondare eta Herri Laneko Euskal Elkartea (IOHLEE) para ilustrar la publicación del inventario de este patrimonio ha sido la misma asociación la que ha organizado esta muestra itinerante que regresa al Metro Bilbao recién salida de la Ferrería del Pobal.
Son fotos de gran tamaño, quizás el mejor modo para que los veloces transeúntes reparen en las imágenes y los escenarios colgados de las singulares galerías de Metro Bilbao.
La exposición viajará después para veranear en la Fabrica de Boinas La Encartada antes de retornar al Metro, donde comenzará en septiembre otro viaje por las estaciones de Casco Viejo y Santutxu.




24 de marzo de 2012

Dias de agua


Ya ha pasado. Quedó atrás el día del agua. Uno de esos días mundiales en los que se evidencian algunos de nuestros pecados y se proponen algunas voluntades que casi siempre son pasajeras. Como una coincidencia mi “día del agua” pasó con las botas puestas, entre saltos turbulentos, ríos y canales, rodeado de agua.  Trabajo fotografiando ferrerías, auténticos monumentos del esfuerzo humano empleado para convertir los recursos naturales: agua, bosques y mineral en herramientas, armas de matar municiones y dinero. Ahora son restos arruinados lo que fueron prototipos de la revolución industrial, prototipos también de la domesticación y dominio del agua trabando sus cauces naturales con ciclópeas presas, encauzando y encerrando en potentes anteparas y oscuros túneles hidráulicos el líquido que antes era libre.
Aquellos cauces fluviales ya no son lo que fueron. Lamentablemente se engalanan de guirnaldas plásticas colgando de los árboles, de completos muestrarios de envases, chatarras y espumas que sugieren lo que nuestra sociedad piensa que es el agua natural.
El reto de fotografiar el patrimonio preindustrial en este entorno obliga a menudo a ejercer adicionalmente como operario de limpieza. A pesar de todo ello permanece la esperanza de que mostrar lo que sobrevive a orillas de los ríos sirva para conservarlo y cuidarlo para el futuro y que se haga lo mismo con las aguas que dieron a fábricas y personas.