3 de mayo de 2012

Fotógrafo en viaje de trabajo

SANTANDER


Es una frase hecha en el vocabulario de algunos: “viaje de trabajo”. Y esa expresión puede significar muchas cosas, a veces incluso demasiadas. Para el fotógrafo viajero esa expresión es sinónimo de felicidad, o al menos así lo es en mi caso. Porque el “viaje de trabajo” con sus dos palabras fundamentales expresa dos voluntades, dos deseos asociados necesariamente a la condición de fotógrafo: el de viajar y el de hacerlo fotografiando.
En eso ando durante esta semana: de viaje. Y de ese privilegio disfruto en primavera, acompañando el despertar de los bosques, a las nieblas y los ríos cargados de agua, mirando a las montañas aún nevadas y a los turistas fotografiando su mundo en fin de semana. Trabajar es duro casi siempre pero, en ocasiones, también un privilegio
      

LEON
BILBAO

OVIEDO







2 comentarios:

  1. Llora, llora, pobre viajero. Tu mochila-maleta estará ya preparada para el siguiente, estoy seguro.

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