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21 de enero de 2019

Euskadi también ha visto el eclipse



Sí, a duras penas, entre nubes, parcialmente, entre ventarrones y chaparrones, hemos podido ver el desplazamiento de la luz sobre la luna en el avance del eclipse total.
Hay quien se ha marchado a Navarra, como hice yo en el último que pudimos ver en el mes de julio del año pasado -2018-. La apuesta de verlo desde cerca de casa era muy arriesgada pero de nuevo la perseverancia ha tenido su premio. Alguien me preguntará dónde: esta fotografiado en la localidad de Laudio.
Más estético el resultado viendo a esa luna enorme aparecer y desaparecer entre velos de nubes jugando con ella al escondite. un espectáculo que ya está guardado en el archivo.

29 de septiembre de 2015

Eclipsado por la luna




No podía faltar a la cita. Seguramente nunca más podré volver a verla así, escondida de la luz que del sol le llega en nuestra noche. Esperé su salida por el horizonte en un alto lugar vecino de Baztan. Pero no había calculado que en el rincón que más llueve de Euskal Herria las nieblas son casi inevitables. Y antes de que el sol se marchara y llegara la luna, las nubes lo dominaron todo, hasta la luz. No tuve más remedio que huir en busca de otro emplazamiento que, ahora sí, era el acertado: el alto de San Cristóbal, sobre Pamplona. Estaba llena, llenísima, para cuando llegué arriba. Me olvidé de ella hasta que el despertador me levantó de mi saco de dormir. Eran las tres de la mañana y el eclipse de penumbra ya estaba avanzado. Trípodes en posición, ópticas potentes, espera corta y comenzó a esconderse el borde de la corona lunar. Pasó una hora mientras la luna se iba cubriendo de sombra y al cabo de ese tiempo se quedó en una mancha dorada: en una espectacular luna roja. En derredor la noche lo dominaba todo, duró así un buen rato porque mientras se iba abriendo la corona de la luna dibujaba una ligera penumbra. Así volvió, una hora después, todo a la normalidad. Y amaneció con la compañía de un tambor inmenso en el lado opuesto del horizonte: la luna eclipsada se marchó de nuevo.




4 de enero de 2011

Eclipse solar. Eclipssss-ARTE

Lo he visto, desde los acantilados de Elorriaga, allí cerca de donde el Motxo, ese pobre barco pesquero que ya es chatarra, respiró por úlrtima vez.
El sol ha salido en el horizonte velado por las nubes, asomando entre montañas onduladas. No era el sol de todos los días, estaba comido por una sombra y recordaba a una luna creciente. Casi al mismo tiempo nuestra radio pública decía que no se podía ver porque el cielo estaba cubierto de nubes. Pero al fotógrafo nunca le sirven las previsiones. Sabe que si hay condiciones de vientos del sur en Euskadi significa que habrá claros. Y a través de uno de ellos asomó Lorenzo, hermoso, singular, rodeado de una luz atenuada que justo dibujaba las nieblas entre las cumbres.

Eclipse Solar 04/01/2011. Desde Elorriaga. Gipuzkoa